Los dos expedientes fueron aprobados por 13 a 11, hubo arduo debate, pero lo cierto es que si bien ediles y hasta sindicalistas - a los gritos- pidieron ver los pliegos, el intendente tiene la facultad de hacerlos y venderlos a los oferentes (que serían 2 esta vez). Lo que ocurre, es que el nuevo contrato será hasta 2017, dos años más del límite del actual mandato comunal. Tampoco se conocieron, ni extraoficialmente los valores del servicio -hoy a cargo de Covelia-, pero se sabe que se lleva anualmente mucho del presupuesto municipal. Asimismo, la Asamblea de Mayores contribuyentes, sin la presencia de 10 ediles opositores, refrendó lo actuado por el cuerpo para autorizar al Ejecutivo licitar dichos servicios.
Marcaron la cancha
Los que votaron en contra fueron el Frente Progresista, Coalición Cívica-UCR, UCR, PRO, Frente Renovador 17 de Octubre y Frente Peronista 5 de Diciembre. Los expedientes habían salido favorables de las comisiones de Hacienda, Obras y Servicios y Gobierno.
Los massistas Gabriel Di Masi, Cristian Bosio, Carlos Barbagallo y Griselda Regueira, fueron la diferencia, porque al parecer tenían la orden de "no entorpecer". El otro edil que apoya al tigrense, Salvador Baratta, no sólo votó en contra sino que pidió que se le explicara cual era el "retorno" de la basura. El denarvaísta Martín Sosa, al final votó en contra.