El Granate se verá las caras con el Albiverde el domingo a las 22 en Cabrero y Guidi y buscará el cuarto halago en fila para consolidarse en las alturas de la zona B en la Copa de la Liga.
Con la expectativa de extender la racha, Lanús se enfoca en el compromiso con Banfield, al que recibirá el domingo, desde las 22, en la Fortaleza de Cabrero y Guidi, ilusionado con vencer en casa y asomarse a la cima de la tabla de posiciones de la zona B en la Copa de la Liga.
El Granate afrontará una nueva edición del Clásico del Sur, en el marco de la séptima fecha del calendario, y la pretensión es ganar para sellar el cuarto halago en fila y, de esa manera, no solamente quedar a tiro del mandamás, Godoy Cruz, sino consolidarse en el lote de los elencos que clasifican a los play-off.
Es que los conducidos por Ricardo Zielinski marchan en la tercera colocación del escalafón, con 12 unidades, a la par de Newell's y sólo por detrás del Tomba –único exponente en las alturas con 16 puntos- y Estudiantes de La Plata, el escolta con 14. En ese sentido, el desafío con el Taladro se torna vital para afirmarse en los puestos de arriba y empezar a cambiar la dinámica de sus objetivos, actualmente sostenidos en torno a la permanencia en la categoría por la preocupación que genera el promedio.
De hecho, las tres satisfacciones que arrastra el club de la región con Platense, Sarmiento y Boca posibilitaron distender el ánimo, pues hasta hace pocas semanas la historia marcaba que estaba en zona de descenso, peleando a la par con Deportivo Riestra. Sin embargo, el espaldarazo de las alegrías en el marcador brindaron un alivio trascendental, dado que ahora hay varios equipos por debajo en las estadísticas.
Incluso el Grana le dio caza al Albiverde, que en el arranque del torneo mantenía una cierta distancia, y ahora comparten las cifras, al igual que Vélez, otro de gran remontada en los últimos días.
Por lo pronto, el cotejo con los dirigidos por Julio César Falcioni no se presenta sencillo, más aún con el historial de ventaja que ostenta quien hará las veces de visitante. Y el último emparejamiento es una muestra, dado el triunfo en el estadio Florencio Sola por la mínima diferencia con gol de Juan Bisanz. Fue una diferencia notable de rendimiento y quedó muy corto. Y, por caso, hubo dos expulsados en el elenco que dirigía en ese instante Sebastián Salonón: Juan Sánchez Miño y Juan Cáceres.
En cuanto a la alineación que saltará al terreno, aparece una sola duda en relación al once que sorprendió al Xeneize. Es que habrá que reemplazar al lesionado Leandro Díaz, que sufrió un desgarro, y entre las variantes aparecen Augusto Lotti o Jonatan Torres: aquel viene de convertir uno de los tantos en el rato que entró al campo, mientras que el otro supo sumar labores positivas cada vez que tuvo un rato, como por ejemplo cuando se asoció en gran forma con Walter Bou en la victoria sobre San Lorenzo en el debut del torneo.
Respecto al resto, es factible que se replique el que ganó en casa, y en Lanús confían en esos hombres para festejar en el clásico.