El Granate bajó al tercer lugar de la tabla de posiciones, por detrás de Newell's, el líder, y River, el actual escolta del Torneo Final. "Hay que encaminar el rumbo", aseguró el entrenador Guillermo Barros Schelotto.
Un golpe muy difícil de asimilar fue el que recibió el domingo Lanús. El Granate cayó 3 a 1 a manos de San Martín, en San Juan, y la combinación de resultados posterior, con la victoria del líder, Newell's, que derrotó a Boca por un contundente 4 a 0, y de River, que ascendió al segundo puesto tras superar a Atlético Rafaela por 3 a 0, lo alejó a un tercer escalón de la tabla de posiciones, estancándose con 28 unidades, a cuatro puntos de distancia de la cima cuando resta la misma cantidad de partidos en disputa.

El panorama es muy complicado, pero el entrenador del elenco sureño, Guillermo Barros Schelotto, no se baja de la lucha por el título y aseguró que "hay que encaminar el rumbo a base de triunfos en lo que queda del torneo".

El Mellizo remarcó la paridad que existe en el fútbol argentino, algo que se certificó en la provincia cuyana con el traspié de su equipo. "Está todo muy parejo y no sorprende ningún resultado. El último le puede ganar al primero tranquilamente", sostuvo, enfatizando sobre la victoria del club verdinegro, que está en plena competencia en pos de mantener la categoría.

Resguardo

A su vez, el técnico de Lanús defendió al arquero Agustín Marchesín, quien, con su equivocación al promediar el complemento, allanó el camino para que San Martín marque su segundo tanto y se lleve el triunfo definitivo. "Nuestro mejor jugador puede fallar. Ahora hay que levantarse y seguir", aclaró, ponderando la actuación del portero en otros cotejos en los que el Granate terminó venciendo a su rival de turno.

Las estadísticas no ayudan y la esperanza del conjunto de la región se diluye.

Sin embargo, en el plantel todavía sueñan con la vuelta olímpica.