La comuna de Lanús hizo la pavimentación, pero los resultados fueron altamente negativos. Para muchos "Malabia está en situación crítica". No se solucionaron los problemas y emergen grandes baches.
A menos de un año de su pavimentación, la calle Malabia en Escalada Este ya tiene baches. La obra había sido presentada como "solución" a los eternos problemas que denunciaban los vecinos de Lanús y del lindero barrio perteneciente a Banfield, pero en la actualidad el asfalto está deteriorado, rajado y, en algunos lugares, se ven los viejos adoquines de la concurrida arteria.

Poco menos de un año pasó desde que el municipio de Lanús encaró la obra de pavimentación de Malabia. Luego de haber asegurado que se habían solucionado los históricos inconvenientes, lo cierto es que hoya luce grandes baches en y los laterales y bocacalles y algunos incluso calan hasta el viejo adoquinado.

"Yo no tenía ningunas esperanzas. Mis hijos me decían que me pusiera contenta, pero yo sabía que esto no iba a durar. No es que sea pesimista, pero poniendo una carpeta de asfalto no se soluciona", expresó Adelaida, una vecina del barrio que camina a diario por la calle Aconcagua para hacer las compras. "Acá pasan colectivos llenos y camiones de carga, esto no iba a aguantar", consideró.

Arteria importante de Lanús Este, Malabia nace en el paso bajo nivel de la calle Uriarte y culmina al unirse con Aconcagua. La obra de pavimentación, que se llevó adelante desde la intersección con 29 de Septiembre hasta el cruce con General Pico, supuso un revestimiento de la calzada con el llamado "hormigón pobre" para luego alinearlo con "hormigón enriquecido". Sin embargo, la obra se realizó en forma gradual para no entorpecer del todo el tránsito vehicular y debido a que se realizaban los drenajes de las napas.

Pero hay vecinos que sostienen que a eso se debió el resultado de la obra. "Empezaron a levantar, pero nunca levantaron el adoquinado. Hacían los cuadrantes para volcar el hormigón y los autos y camiones les pasaban por al lado. En mi casa, cuando pasa un camión pesado cargado, tiemblan todos los muebles", explicó Miguel.

A pesar de que tiene la casa en territorio banfileño, Miguel vive a pocos metros de Malabia, casi en su intersección con Aconcagua, y sufrió los traspiés que significó los resultados de la obra anterior.

"Es una lástima porque ahora tienen que levantar todo de vuelta. Les va a salir el doble por no hacerlo bien de primera", consideró. En algunas esquinas, como en la intersección con San Lorenzo, "el asfalto está en situación crítica", dicen.