Si bien los vecinos reconocen que "el fenómeno de la inseguridad golpea fuertemente a todo el distrito", en el barrio y en los alrededores insisten que "de un tiempo a esta parte se han multiplicado los robos y arrebatos en torno a la plaza". "Antes podías ir con tus nietos a la plaza a pasar un rato, no había problema. El hace unos días le robaron el bolso a una señora mayor que vive sobre Acevedo y a la noche dos hombres le sacaron todo a una parejita que se había bajado del colectivo, sobre Malabia", expresó María, vecina que vive a sólo dos cuadras del predio.
Carlos tiene 30 años y periódicamente juega al fútbol con sus amigos en el Club La Amistad que está ubicado en Cordero y Héroes de Malvinas. "Salí con la bicicleta para volver a casa a eso de las 23. Como está un poco más iluminada decidí retomar por Malabia, pero me cruzaron dos pibes que tendrían entre 20 y 25 años y me llevaron el celular", relató.
Situación compleja
Además, Carlos recordó que no fue la primera vez que tuvo un encuentro similar en la zona: "Otra vez, también luego de un partido, por la noche, pasé con la bicicleta y unos chicos que estaban tomando algo en la desembocadura de Aconcagua me pidieron unas monedas y, como seguí sin contestar, me corrieron como una cuadra". Así como le ocurrió al testigo, otros vecinos apuntan a las noches como el momento más complejo. "En la persiana donde corta Aconcagua, en el kiosco que está frente a la plaza y en la plazoleta que está junto a la plaza se juntan pibes a consumir drogas. Yo no pido que los lleven presos, porque esos pibes tienen un problema, pero sí que patrullen un poco más la zona para que los pibes no tengan lugar donde consumir. Además, estoy seguro que la compran por el barrio", expresó Miguel, vecino de la calle Arenales, en el límite con Banfield, a una cuadra de la plaza. El miedo se instaló entre la gente de la zona.