Los hechos tienen distintas versiones y muy pocos detalles concretos de autoridades educativas, inclusive nunca se mencionó en forma directa a los alumnos agresores -secundarios- y se los identificó como "los del Palaá", en alusión a la Técnica 5 Salvador Debenedetti; el hermetismo sigue a varios niveles.
Inclusive, un llamado a reunión de padres del Normal, que tiene 1700 alumnos en dos turnos, dio cuenta de la presencia de apenas 85 personas. Ya no sólo se trata de chicos hablando por redes sociales, los adultos instan a otros padres "a intervenir y que lo sucedido no se repita, hay que hablar con ellos".
En principio, hubo una "vuelta olímpica" desde la ENSPA, habrían pasado por la Técnica, hubo insultos -ocurrió hace dos semanas-, pero el viernes pasado, a las 18, vino el primer ataque de unos 15 jóvenes.
Según testimonios por redes sociales, se hizo la denuncia y se pidió custodia policial. Pero el último lunes, a las 12.30, el ataque fue de unos 50 vándalos, aún estando el patrullero cerca, fue incontenible. El peor saldo fue para el Jardín de Infantes Almafuerte sobre Mariano Acosta, además de pintadas.
Una fuente aseguró que hubo dos encuentros de directivos de ambas escuelas, inclusive con la secretaria de Seguridad municipal, Lilian Fernández, pero las especies no fueron confirmadas. A todo esto, el martes por Facebook indicaron a padres y alumnos del Normal que era mejor no asistir a clases; el miércoles en Belgrano y Acosta la policía sólo estaba en horarios de salida de primaria e ingreso de secundaria. Ayer, no hubo actividad oficial en el distrito, todo parecía mas calmo, pero los grandes temores y dudas persisten entre padres porque "se puede volver a repetir, esto ha sido una vergüenza".
Otra versión
Mientras muchos adhieren a la idea de que los chicos del industrial se sintieron ofendidos, y que hasta ellos fueron increpados, hay otra mirada de lo sucedido.
Según una de las alumnas del Normal, "hubo una batucada nuestra y los del Palaá pasaron por la puerta e increparon a compañeros. Creíamos que fue porque les molestaba nuestra fiesta, pero nos enteramos que venían por un chico de nuestra escuela, por un malentendido con una chica del Palaá".
Agregó, que "el otro viernes siguieron las amenazas por redes sociales que nos iban a romper la escuela. Ellos subieron fotos de bombas molotov y armas blancas para asustarnos. El lunes volvieron, tiraron piedras y rompieron vidrios".