Desde Monte Chingolo, Villa Porá y Villa Higueritas, vecinos insistieron en el temor de que pudiera haber un escape o nube tóxica en empresas del sector del Parque Industrial. Otra reunión vecinal el miércoles.
La Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo, ACUMAR, junto con la Policía Ecología y responsables de Defensa Civil de Lanús, realizaron un trabajo de limpieza y prevención de daños en el predio donde funcionaba una empresa química en Bouchard 3122, de Monte Chingolo. La firma había sido clausurada en abril, pero luego surgieron dudas sobre sus tambores y conservación de productos, con lo cual hubo hasta intervención de un juzgado lomense.

El informe del ente, confirmó que Lanús Este estuvo al borde de una catástrofe ambiental producto de la presencia de tambores abandonado a su suerte, aunque en ningún momento habló de contaminación, lo mismo que la comuna de Lanús, pese a las denuncias de vecinos y que en varios colegios debieron suspender las clases. El temor ronda en la zona, por si en otra empresa ocurre lo mismo.

A todo esto, se formó una comisión de vecinos y padres de alumnos de las primarias 50 y 53 de la zona, para pedir explicaciones a las autoridades. Su próxima reunión será el miércoles 5, a las 19.30, en la sociedad de Fomento Higueritas de Chascomús y Bolaños.

"Este hecho de contaminación en el barrio no es un caso aislado, los vecinos sufren malestares de todo tipo, irritación en la garganta y otros síntomas cotidianos", dijo uno de los asambleístas. Y aseguró que hubo 12 internados por el incidente tóxico.

Quejas y datos

Otra de las quejas vecinales, fue que "cuando retiraron los tambores con destino a Campana, lo hicieron en camiones sin protección adecuada y no habilitados para llevar sustancias peligrosas".

"La empresa -dijo el informe de ACUMAR- que almacenaba gran cantidad de productos químicos vinculados a la industria farmacéutica, había cesado su actividad y dejado en estado de abandono numerosos tambores que contenían residuos contaminantes. Esos tambores se encontraban en un depósito de grandes dimensiones que presentaba filtraciones de agua de lluvia y humedad, lo que produjo olores que ponían en riesgo la salud de las personas y el medio ambiente, con riesgo de incendio, explosión y contaminación del suelo, aire y agua subterránea".

Según el parte, "durante la intervención se detectó gran número de sustancias químicas peligrosas, por su reactividad con el ambiente, por su peligrosidad y toxicidad propia y por la incompatibilidad de sustancias que existen en el lugar, que potencia los riesgos".

Se habló de:cloruro de tionilo; metóxido de sodio; tricloruro de fósforo; bromo; ácido metonosulfónico; ácido sulfúrico; tolueno; ácido clorhídrico; cloruro de acetilo; triclorometano (cloroformo) y diclorometano (cloruro de metileno).

Cabe recordar, que nunca se refirió al tema la comuna en forma oficial, y hubo previa gestión ante el Juzgado Federal 2 lomense.