Con un promedio de apenas un punto, el elenco de Gerli se acerca a la posibilidad de la desafiliación. Tras la caída con Claypole, hubo una reunión de los directivos con los jugadores, que salieron a bancar al entrenador, que se juega el cargo ante Cañuelas.
Sin dudas, la debacle de El Porvenir no parece detenerse. Luego del descenso, se suponía que el equipo iba a ser protagonista de punta en el campeonato de la "D", pero viene ocurriendo todo lo contrario, en un contexto de convulsión interna, donde cada vez son más los socios y simpatizantes que cuestionan a la vitalicia conducción del presidente Enrique Merelas.
Con la derrota por 2 a 1 ante Claypole, acumuló su quinta derrota en forma consecutiva, ya que en el medio de ese triunfo como visitante ante Atlético Lugano, se dio la caída en el partido que había quedado pendiente ante Juventud Unida. Entonces, el DT Marcelo Philipp al que la dirigencia había salido a bancar, ahora está en duda y solo continúa en el cargo por pedido expreso de los futbolistas, aunque, sobre todo, porque este viernes tiene otro compromiso.
Con pocos días por delante y con el presidente Merelas en el exterior, el entrenador dirigirá al equipo este sábado, a las 11 y con el arbitraje de Luis Mitre, cuando reciba a Cañuelas F.C.. Sin el zaguero José Ferras Díaz expulsado, esperando por la sanción que le aplicarán al enganche Leandro Argüello y con la baja por lesión de Matías Vera (el sobrino del "Chipi"), Philipp deberá hacer algunas modificaciones, en la búsqueda de ese triunfo que le de continuidad a su trabajo en el club. Con otro resultado, su suerte parece estar echada.
El único dato positivo, pese a lo anecdótico, se dio en el 1-2 ante Claypole, ya que el gol fue anotado de penal por el arquero Eduardo Ezequiel González, uno de los jugadores de rendimiento más regular. Con ese tanto, "Peque" González se convirtió en el primer arquero en la historia de El Porvenir en marcar un gol de penal.