El predio está en el ingreso al barrio Los Ceibos, donde se instalaron personas con chicos de corta edad hace varios días. Muchos servicios parroquiales debieron cambiar de lugar. El terreno tiene comodato municipal.
La Capilla Nuestras Señora de Itatí del barrio Los Ceibos, fue usurpada hace varios días por personas ajenas al oratorio -con chicos de corta edad-, que retiraron todos los muebles y ornamentos litúrgicos, por lo que la situación permanece en el tiempo más allá de que el Obispado de Avellaneda-Lanús ha recurrido al municipio por ser el terreno otorgado en comodato.
Catequesis sacramental de comunión y confirmación, Obra Pontificia de la Infancia y Adolescencia Misionera a la que asisten niños de 4 a 12 años, Encuentros comunitarios con las familias del barrio, coro y diversas actividades de formativas y de recreación para niños, son algunas de las actividades que se desempeñaban en la capilla. La misma fue fundada en enero de 2007, en la gestión del párroco Omar Aranda.
Desde la parroquia y desde los distintos grupos destacaron "la buena predisposición y colaboración de los vecinos del barrio Los Ceibos" y relataron que "los servicios pastorales se están brindando en colaboración con los vecinos del barrio, que ceden espacios para las celebraciones litúrgicas, los encuentros comunitarios y otras actividades".
"El terreno en la que se encuentra fue cedido, en primera instancia, por los vecinos del lugar y luego, la municipalidad de Lanús otorgó un derecho de posesión a través del ex intendente Manuel Quindimil", explicó Fabián, responsable del grupo Misionero "San Francisco Javier".
La capilla se encuentra en la calle Magdalena, esquina Albarracín -sobre el ingreso al barrio por Centenario Uruguayo al 2900, a sólo cuatro cuadras de la Parroquia. Si bien siempre contaron con los vecinos, también fue usurpada la mitad del terreno en lo que iba a ser un salón de usos múltiples detrás del templo.
"Desde principios de mes, las actividades pastorales se vieron afectadas debido a que un grupo de personas tomó la capilla y desalojaron todos los muebles y ornamentos, quedándose dentro de sus instalaciones. El actual párroco, Alejandro Alonso, inició gestiones con el municipio y los trámites administrativos para poder recuperar la capilla", relató Fabián.
La usurpación se realizó en medio de una transición sacerdotal por lo que el actual párroco se encuentra en tareas de campo. Muchos servicios hay en casas particulares y otros en Magdalena 3365.