“Yo volví porque sentía que podía dar una mano a un club que me dio todo. Básicamente todo el mundo me dijo lo mismo, pero yo acá me siento bien, disfruto, soy y fui feliz. Es volver a cumplir un sueño”. Con esa frase, Darío Cvitanich se presentó oficialmente como segundo refuerzo de Banfield -ya había llegado Renato Civelli- y cumplió con el sueño de todos los hinchas que soñaban con verlo una vez más con la camiseta del Taladro, tras varios años jugando en el exterior del país -y un paso por Boca Juniors-.
El delantero oriundo de Baradero no ocultó su felicidad en diálogo con la prensa y en ningún momento dejó de sonreír y mirar hacia sus alrededores, en donde se erigían las distintas instalaciones del predio de Luis Guillón.“Las otras oportunidades fueron rumores. Siempre dije que iba a ser el primero en decirlo. Obviamente, siempre traté de cumplir mis contratos. Eso es importante y así me manejé durante mi carrera. Hoy vuelvo acá y esa es la única realidad. Ojalá que sea todo de la mejor manera. Me costaba mucho disfrutar de lo que es el fútbol, pero ya estar en mi casa es otra cosa. La gente siempre me demostró cariño, ahora tuve la oportunidad y se pudieron arreglar las cosas. Fue difícil pero estaba decidido a volver y así fue”, comentó.
Por otro lado, el atacante que llega procedente del Miami FC de Estados Unidos, se refirió a la medida de paro que afrontaron sus compañeros hace un par de semanas atrás y sostuvo: “Hablé de eso con el presidente. Ojalá que se termine de solucionar el tema de la AFA porque el club sufre mucho. A los más chicos es a los que más les cuesta. Ojalá que esto termine siendo una anécdota. Casi se ha tocado fondo y de ahora en más hay que estar todos juntos, tanto dirigentes, políticos como jugadores, para salir adelante”.