Ya sin la angustia de pelear el descenso, el "Lechero" quiere pugnar por "otra cosa". El plantel sufrió una gran renovación, pero se apostó a la continuidad del técnico Eduardo Pizzo y a conseguir refuerzos de jerarquía.
El "Lechero" sufrió durante todo el campeonato pasado con la posibilidad del descenso, aunque terminó zafando, a partir de los buenos resultados conseguidos desde el arribo de Eduardo Pizzo como DT.
Ahora, arranca con un promedio de 1.187 (95 puntos en 80 patidos), apenas superando a Defensores de Belgrano y Deportivo Morón por los que dividen por tres temporadas, pero con buena ventaja (19 y 13 unidades), más los nuevos en la categoría, como Deportivo Merlo, Fénix y UAI-Urquiza.
Con siete refuerzos y un octavo, como Mariano Pernía (el ex Independiente, Atlético Madrid y la Selección de España) que recién jugaría en el 2014, Tristán Suárez afrontará un exigente debut en el torneo, ya que visitará a Chacarita Juniors. El partido, después de algunas dudas, fue confirmado para el próximo martes, a las 21 y televisado en directo por TyC Sports, en San Martín, con el arbitraje de Paulo Vigliano.
En la pretemporada, el rendimiento en los amistosos no fue el deseado, pero el cuerpo técnico confía en que durante la competencia se verá un equipo que volverá a ser protagonista, tras liberarse de la presión de luchar por la permanencia. Además, de acá al jueves 8 cuando se produzca el cierre del libro de pases "puede haber novedades de importancia", aseguran por Ezeiza.
Cabe recordar que las incorporaciones de Suárez fueron Martín Gianfelice (delantero, ex Comunicaciones), Gabriel Díaz (mediocampista central, ex Gimnasia y Esgrima de Jujuy), Pablo Vacaría (delantero, ex Comunicaciones), Federico Pereyra (defensor, ex Juventud Unida de San Luis), Rafael Viotti (volante ofensivo, ex San Telmo), Juan Ignacio González (delantero, ex Arsenal de Sarandí y Colegiales) y la vuelta a la actividad de Adrián "Kily" Peralta, aquel mediocampista surgido de las divisiones inferiores del club y que pasó por Primera "A" en Instituto de Córdoba, Huracán y Lanús, donde le detectaron una afección cardíaca que lo alejó durante dos años de las canchas.