El nuevo asentamiento Barrio Pueblo Unido se consolida en el predio del Barrio Almafuerte de Glew, que ocupan desde la madrugada del lunes pasada. Los ocupantes han limpiado el lugar, lo lotearon y planificaron el desarrollo de un futuro barrio, pero hoy por hoy no tienen acceso a ningún servicio.
Referentes barriales fueron recibidos por funcionarios de las comisiones de Tierras de Nación y Provincia con los que avanzan en poder lograr una mediación. Sin embargo, el diálogo con el municipio es "nulo". La Pastoral Social de la diócesis de Lomas de Zamora también está acompañándolos.
El terreno ubicado en Arias y Spoile que según los vecinos hace más de nueve años que estaba abandonado, fue saneado y loteado en parecelas de 10 x 20 metros, destinado espacios a plazas, escuelas, bibliotecas y centros de salud.
Aseguran que el 90 por ciento de los ocupantes son familias provenientes del barrio lindero Almafuerte, que no tienen posibilidades de acceder a una vivienda, y desmintieron la supuesta intencionalidad política que pretende endilgarle el gobierno municipal de Almirante Brown.
"Las afirmaciones del intendente Daniel Bolettieri son una falacia, ninguno es kirchnerista y no pertenecemos a ningún partido político", señaló Federico Fagioli, uno de los voceros del barrio, quien consideró que "seguramente lo hizo para sacar provecho electoral de este hecho".
Nadie puede vender
Fagioli explicó que el número de familias no aumentó, son 110 y que no ingresará nadie más porque "queremos vivir dignamente, sin hacinamiento".
Para desmentir también que detrás de la ocupación haya algún negociado, el dirigente barrial explicó que en asamblea establecieron que "nadie tienen permitido vender el lote".
En ese sentido, ratificó que no quieren que les regalen los terrenos, sino que quieren pagar, acordando un plan de cuotas sociales.
"La principal razón que nos llevó a tomar esta determinación es que no tenemos acceso a una vivienda digna, que no podemos alquilar y que ya es imposible seguir viviendo en una casa compartida por tres o cuatro familias", enfatizó en diálogo con este medio.
Sin acceso a los servicios, viven gracias a la solidaridad de los vecinos que les acercan agua y les permiten enchufar algún prolongador. El municipio no los asiste de ninguna manera. Fagioli agregó que los habitantes del barrio Almafuerte "está de acuerdo con que se desarrolle el nuevo barrio, porque el lugar estaba abandonado hace nueve años y quieren que deje de ser "un basural".