Apple abrió este miércoles a ciertos desarrolladores de software, con vínculos con las autoridades sanitarias de distintas partes del mundo, el acceso a las bases de la tecnología de rastreo de contactos en la que están trabajando conjuntamente para hacer frente a la pandemia de la COVID-19.
El objetivo de esta apertura a los desarrolladores es doble: por un lado, permitirles empezar a probar la interfaz de programación de aplicaciones (API) antes de su lanzamiento oficial a mediados de mayo y, por otro, obtener comentarios y valoraciones que les permitan mejorar el producto.
La idea, sostiene la compañía, es aprovechar las características de iOS y poner a disposición de las autoridades sanitarias en todo el mundo datos de movilidad y de contactos entre individuos que permitan hacer un mejor seguimiento y predicciones de las infecciones de la COVID-19.
Así, por ejemplo, si una persona entra en contacto con otra que ha dado positivo o que después de la interacción da positivo por coronavirus, podrá recibir un aviso en su teléfono y someterse a una cuarentena para determinar si se produjo infección.