Google comenzó a ampliar el uso de los datos recopilados para desarrollar modelos de inteligencia artificial, los usuarios pueden desactivar esta opción.
Google actualizó la política de privacidad de sus servicios de búsqueda para ampliar el tipo de información que puede utilizar en el entrenamiento de sus modelos de inteligencia artificial. La medida alcanza datos generados en plataformas como Search, Maps, Shopping, Flights, Hotels, Translate y News, e incorpora desde el historial de búsquedas hasta archivos multimedia cargados por los usuarios.
La compañía aclaró a través de un comunicado que estos cambios se implementarán de manera gradual durante los próximos meses y que los usuarios podrán modificar la configuración para impedir que esa información sea utilizada con fines de entrenamiento. Google Fotos, en tanto, quedó expresamente excluido de esta política.
Entre los datos que pueden almacenarse figuran el historial de búsquedas, las páginas visitadas mediante los servicios de Google, las respuestas generadas por inteligencia artificial y también imágenes, documentos, grabaciones de audio y videos que los usuarios suban desde las aplicaciones alcanzadas por la actualización.
Según la documentación oficial de la empresa, esa información no solo se emplea para mejorar los servicios existentes, sino también para desarrollar modelos de IA generativa y reforzar los mecanismos de seguridad mediante procesos que incluyen la revisión humana en determinados casos.
La decisión refleja una tendencia cada vez más extendida dentro de la industria tecnológica. Las empresas de inteligencia artificial ya no dependen exclusivamente de información obtenida de sitios web públicos, sino que comenzaron a utilizar datos surgidos de las interacciones diarias de millones de personas con sus plataformas digitales para perfeccionar sus modelos.
Google no es la única compañía que sigue esta estrategia. OpenAI mantiene activado por defecto el uso de conversaciones para mejorar sus sistemas en cuentas personales, aunque permite deshabilitar esa opción. Anthropic también ofrece un mecanismo para compartir chats y sesiones de programación con Claude, mientras que Meta utiliza publicaciones públicas de redes sociales para entrenar sus modelos de inteligencia artificial.
En realidad, el aprovechamiento de datos de los usuarios para perfeccionar tecnologías no comenzó con el auge de la IA generativa. Google ya había utilizado durante años su sistema reCAPTCHA para colaborar en la digitalización de libros y periódicos, aprovechando las respuestas de millones de personas para identificar palabras que los sistemas automáticos no podían reconocer correctamente.
Quienes prefieran limitar el uso de su información pueden hacerlo desde la configuración de la cuenta de Google. Allí es posible desactivar de forma independiente las opciones "Historial de los servicios de búsqueda" y "Guardar contenido multimedia", que controlan el almacenamiento de búsquedas, imágenes, archivos, audios y videos asociados a estos servicios.
La plataforma también permite definir un período para eliminar automáticamente la información almacenada. Los usuarios pueden elegir que los datos se borren de manera automática luego de tres, 18 o 36 meses, reduciendo así la cantidad de información disponible para el funcionamiento y entrenamiento de los sistemas de inteligencia artificial de Google.
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