Corea del Sur dará en 2018 el disparo de salida en la carrera por el despliegue de la nueva generación de redes móviles 5G con una prueba piloto durante los Juegos Olímpicos de invierno de Pyeongchang.
Si bien para los operadores esta nueva tecnología no estará disponible para comercialización antes de 2020, el país asiático espera tomar la delantera demostrando sus avances en la competencia deportiva.
“Vamos a desplegar nuevos servicios que no serían posibles con las tecnologías actuales y que nos permitirán tener una banda ancha móvil aumentada”, explica un portavoz de KT.
Los centenares de miles de visitantes del recinto olímpico podrán utilizar estas nuevas redes, accediendo a contenidos en muy alta definición o en realidad virtual.
Los fabricantes surcoreanos, como Samsung, tendrán también la oportunidad de probar la infraestructura necesaria para soportar el envío de señales móviles con la potencia y la velocidad necesarias para dar apoyo a operaciones quirúrgicas o la conducción automática.