Le sucedió al bosnio Rezak Motanic en su país natal. Conocé esta increíble historia.
En las afueras de una rústica villa en la localidad Sanica en Bosnia-Herzegovina, los niños pescaban en un tranquilo estanque repleto de peces y algas verdes rodeado de sauces mientras el ganado pastaba cerca de ahí. Sin embargo esa idílica imagen cambió en un plazo de días y es así en que Rezak Motanic observa ahora incrédulo lo que parece ser un cráter lunar gigante donde solía estar la laguna.
"Me senté aquí apenas un día antes de que sucediera, bebiendo brandy", dijo Cemal Hasan. "Y entonces hubo pánico. Los peces saltaban y un enorme ciruelo fue arrastrado como si alguien lo hubiera enganchado". Los pobladores de esta remota villa al noroeste de Bosnia han estado en shock desde que el estanque desapareció hace dos semanas. La laguna tenía unos 20 metros de diámetro y unos ocho metros de profundidad. Ahora, el "abismo", como los pobladores le dicen al cráter, tiene unos 50 metros de ancho y 30 de hondo, y sigue creciendo.
Los científicos dicen que no es inusual que estanques y pequeños lagos desaparezcan de pronto. Opinan que pudo desaparecer porque se secaron las corrientes subterráneas o por un cambio en el subsuelo debido a la irrigación agrícola. Sin embargo, los pobladores de Sanica no asumen ninguna de las explicaciones científicas. "Tal vez fue una cueva gigante que abrió sus puertas", dijo Milanko Skrbic. "O un volcán", aventuró. Otra teoría popular, muchas bombas de la Guerra de los Balcanes que se cree fueron lanzadas al lago por una anciana después de la guerra. "Ella murió cuando una de las bombas explotó en sus brazos", aseguró Cemal Hasan mientras estaba de pie al borde del "abismo". Otra espeluznante explicación dice que el dueño del estanque se lo llevó consigo cuando falleció hace un mes. "Apenas días antes de que Hasan falleciera dijo: 'Me llevaré todo cuando muera'. Y eso fue lo que hizo", dijo Motanic. "Su hija lo vio caminar en el lago la noche en que murió", concluyó.