Los fantasmas en Inglaterra están un poco venidos a menos. Doris Birch, una abuelita de 73 años de edad, asegura que en su casa hay fantasma que no la dejan dormir y además, por las noches, se aprovechan de ella mientras duerme.
Birch, ya consulto a un ministro de la iglesia, quien cree que el problema se debe a un espíritu perdido, pero no le ha dado una solución.
"Tengo este problema desde hace 4 meses", dice Doris."Apenas me acuesto e intento dormir, siento como si varias manos me estuvieran tocando el cuerpo".Pero Doris está cansada del supuesto acoso y tiene pensado llamar a los cazafantasmas locales, Ray y Baryl Herne, una pareja especialista en el tema.
Ellos aseguran que atraparán al fantasma capturándolo en un "vórtice de luz" y enviándolo al "otro lado".
"Es como un pulpo. Yo estaba acostada en la cama cuando sentí sus manos espeluznantes. Di patadas como una loca y se alejó", relata aterrorizada Doris. "He tratado de dormir sin el edredón.
Pero empezó a sacudirme el colchón. Tiré el colchón y compré uno nuevo, pero nada cambió".