Todos los consumidores argentinos tienen el derecho 'legal' de disponer de un 'vino turista' en las menús de los restaurantes al precio de $ 20 para los genéricos o $ 25 para los varietale, pero la norma no se aplica
En la Argentina existen muchas normas que protegen al consumidor y pretenden generar más equilibrio en su relación con los proveedores. Varias tienen una gran importancia cotidiana al permitir a los ciudadanos ejercer su rol en la genuina defensa de sus intereses. La posibilidad de evitar engaños o reclamar por ellos, no solo nos puede evitar el perjuicio, sino que previene la afectación a otros consumidores. Como siempre señalamos, no alcanza con los reclamos que pueden interponer los afectados, sino que tienen que ser el propio estado el que controle que las leyes se cumplan.
Lamentablemente no se hace y por eso convivimos con una situación normativa de primer mundo y un desempeño real del tercero. La famosa metáfora de 'BELINDIA' es apropiada. En muchos aspectos somos como 'Bélgica' - la calidad de las normas sancionadas- y en otros tantos como 'INDIA' - la efectiva aplicación de las mismas-
El caso del vino turista es un clarísimo ejemplo: Todos los consumidores argentinos tienen el derecho 'legal' de disponer de un 'vino turista' en las menús de los restaurantes al precio de $ 20 para los genéricos o $ 25 para los varietales.
Quienes tienen la posibilidad de salir a comer afuera en alguna oportunidad, saben que cuando llega a esa parte de la carta, la columna cruel de la derecha (la que detalla los precios) para el caso de los vinos arrancan en al menos el doble de esa cifra. En algunos lugares incluso no hay ninguno, que por modesto que sea, cueste menos de $ 50 o $ 60.
Ello a pesar que la ley establece claramente que deberíamos contar con una oferta de ese producto a menos de la mitad de precio. Así es, la ley Ley 20.860 (sancionada el 30/9/74) establece: Artículo 5º: Todos los locales de expendio de comidas y bebidas, hoteles, restaurantes, bares y afines, deberán tener existencias para el consumo del vino 'turista' a que se refiere la presente ley. Dichos establecimientos, además, deberán tener a la vista del público carteles en los que se indicarán las características y el precio de venta del vino que ampara la presente ley. Y que en la propia página del Instituto de Vitivinicultura se señala:
(http://www.inv.gov.ar) 'La implementación de la norma sobre el vino turista será voluntaria para las bodegas, pero obligatoria para el sector gastronómico, que deberá ofrecer vino de buena calidad y a un precio accesible. Además, habrá dos tipos de vino turista: uno genérico y uno varietal' se estima un precio de $ 25 para el vino turista varietal y el vino turista genérico se ubicará entre 18 y 25. Tanto la cadena de distribución como el canal de comercialización tendrán una negociación directa con la bodega pudiendo entre las partes establecer los márgenes pero no podrán ajustar el precio'
'Otro de los aspectos fundamentales de esta iniciativa es la calidad, ya que anteriormente el vino turista se dejó de vender en los restaurantes porque los productos no cumplían con los estándares. Para evitar esto se designará una comisión que evaluará la calidad y se habilitará un 0800 para que los consumidores puedan denunciar cuando el restaurant no tenga disponible el producto o bien si existiesen problemas de calidad o no responda a las exigencias establecidas'
'por primera vez un vino que se comercializa en el mercado interno tendrá una leyenda que aconsejará al consumidor beber el producto antes de una fecha determinada. En la etiqueta se leerá consumir preferentemente antes de... /.../...'
Deberán cumplirse los requisitos de etiquetado según la norma vigente, consignando: 'vino turista' o 'vino turista varietal' en los casos que corresponda, y será obligatorio el uso del isologo 'VINO ARGENTINO - BEBIDA NACIONAL' aprobado por Resolución Nº 893 de fecha 14 de setiembre de 2011 del MINISTERIO DE AGRICULTURA, GANADERIA y PESCA y la determinación de una fecha de consumo preferente.
El vino certificado como vino turista o vino turista varietal no podrá ser cortado con otros vinos, porque en ese caso perderá tal categoría.
Como la ley de defensa del consumidor tiene un aspecto de integración con otras normas el incumplimiento de esta disposición sobre el 'Vino Turista' es también una infracción a la ley 24.240 y los afectados pueden recurrir a las oficinas de reclamos de los municipios o las provincias para presentar formal reclamo.
Según algunas cifras, hay en nuestro país unos 300.000 restaurantes, podría insumirnos toda la vida concurrir a cada uno de ellos. Es muy variada la oferta de alterativas y precios. Hay para todos los gustos y bolsillos, y es de una calidad reconocida internacionalmente. Ahora solo falta que además cumplan la ley. ¿Será mucho pedir? ¿O eso no figura en el menú?