Mientras padres de los alumnos realizarán hoy una clase pública en la Peatonal Rivadavia exigiendo el inicio de las obras, la Justicia rechazó el pedido de desalojo de la entidad realizado por el Consejo Escolar.
Para reclamar el desalojo de una propiedad de Quilmes Centro en la que funciona un centro cultural y donde se prevé construir el nuevo edificio de la Escuela Técnica 5 Reino de España, padres, maestros y alumnos del establecimiento educativo realizarán una clase pública en la Peatonal Rivadavia, más precisamente entre esta calle y Brown, hoy por la mañana. Al respecto, los papás aseguran que sólo buscan que se realicen en ese lugar “instalaciones modernas, confortables y funcionales tal como ya lo aprobaron las autoridades educativas de la provincia de Buenos Aires y de Quilmes”. Sin embargo, mientras la comunidad educativa del colegio avanza en la organización de la clase pública en la peatonal Rivadavia, la Justicia quilmeña falló a favor de los integrantes del Centro Cultural Raymundo Gleyzer al rechazar el pedido de desalojo solicitado por el Consejo Escolar local. Al respecto, el titular del Juzgado de Garantías Nº 2 resolvió rechazar el pedido del fiscal, ya que -según consideró- por el momento no se ha verificado la responsabilidad asignada a los ocupantes de la vivienda denunciados. El edificio en cuestión es una vieja casona, ubicada en la calle Sarmiento al 300, que en el año 2006 fue destinada a la Escuela Técnica 5, cuando las autoridades municipales pensaron hacer de ella un segmento más del colegio que cuenta en la actualidad con 1.500 alumnos.
Hace dos años En 2009, se realizó el pedido para que en ese lugar se lleve a cabo un proyecto de obra que amplíe la escuela ubicada en la calle Garibaldi 433 que vio por más de 65 años egresar a miles de estudiantes. Al año siguiente, la Dirección General de Cultura y Educación ratificó la solicitud y le otorgó el marco de prioridad para que las obras se terminen en el transcurso del año, cosa que no se realizó. Meses más tarde, el edificio fue ocupado. Según contó David Kohler, uno de los organizadores de la clase pública, “desde noviembre del año pasado el predio está ocupado “por un grupo de personas que se niega a abandonarlo argumentando que allí se practican actividades culturales”. “No son indigentes”, subrayó.
Donada por una familia Hace más de 30 años, esa casona fue donada por una familia de Quilmes para que allí funcionara una escuela. Así fue como se convirtió en un jardín de infantes. Pero, cuando el establecimiento cerró, una de sus empleadas, quien junto a su esposo no tenía un lugar donde vivir, se quedó a pasar sus años allí, cubierta por un acuerdo de permanencia hasta tanto se reasigne la propiedad como entidad educativa. Sin embargo con la muerte de la mujer, su marido se quedó. “Es ese hombre quien hoy ocupa la vivienda que originalmente fue donada” para servir como predio educativo. La Justicia había intimado a los integrantes del Centro Cultural a desalojar en forma voluntaria el lugar, orden que no fue cumplida.