Se le impuso el nombre de Sebastián Campos -elegido por los alumnos- a la Escuela Secundaria 56 del barrio San Jorge. A la ceremonia asistieron los padres del servidor público, Jorge Campos y Miriam Albornoz.
En la Escuela Secundaria 56 de Florencio Varela se brindó un emotivo homenaje a Sebastián Campos, uno de los bomberos varelenses caídos en el feroz incendio del depósito de Iron Mountain del 5 de febrero de 2014, al imponer su nombre al establecimiento ubicado en calle 552 número 1022, en el barrio San Jorge.
Para el intendente Andrés Watson se trató "una elección que generó identidad, así como pertenencia entre la institución y la ciudadanía, a partir del reconocimiento a un vecino tan añorado. Hoy, la comunidad ofreció un merecido tributo a alguien que trabajó por los demás, con vocación de entrega y profesionalismo; fue un gesto de respeto, de honor", agregó el jefe comunal en referencia al servidor público que formaba parte del cuartel Vuelta de Rocha de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En la jornada, estuvieron los padres de Sebastián, Jorge Campos y Miriam Albornoz. El hombre describió "un día de emociones encontradas: tristeza por lo que pasó con mi hijo, pero felicidad porque fue recordado de una manera que lo dejó presente para la posteridad". A su vez, Inés Besada, directora de la institución educativa, explicó que "en 2024, surgió la idea de bautizar a la escuela y que tras mucha deliberación, escogimos a él, quien residió en un barrio aledaño, Villa Argentina, por su ardua labor que lamentablemente culminó en tragedia".
Santino Zelarrayán -de tercer año- junto a Ludmila Cabrera -de cuarto año- comentaron que las razones de la determinación fueron "el compromiso, el sacrificio". "Era la persona que más nos representaba. Ver plasmada nuestra decisión provocó un gran orgullo", puntualizaron y desearon que "la familia sintiera lo mismo". Dentro de las muestras de afecto, presentaron un mural en el frente del edificio.
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