Ariel Llampa es un joven de La Quiaca que en diciembre del año pasado fue con seis amigos al país vecino. Nunca más apareció. En diálogo con DiarioPopular.com.ar, el papá del adolescente contó su calvario
Ariel Llampas vive en La Quiaca, tiene 17 años, y el 8 de diciembre último había ido junto a seis amigos hasta Agua Chica, Bolivia, distante a ocho kilómetros de su residencia, para venerar a la vírgen patrona del lugar. A partir de ahí nunca más se supo de su paradero.
Su familia, desesperada, reclamó desde un primer momento, pero hasta el día de la fecha nadie les dio una respuesta. Por eso, el miércoles a las 22 irán hasta San Salvador de Jujuy, más precisamente a la Plaza Belgrano, frente a la gobernación, para pedir por su pronta aparición.
"El 8 de diciembre se fue al mediodía hasta Agua Chica con los amigos. Su hermano, de 19 años, lo fue a buscar y lo encontró, pero le dijo que se iba a quedar un rato más. A las 4 de la tarde ya no lo encontramos nunca más", afirmó su papá Ceferino Llampa en diálogo con DiarioPopular.com.ar.
Según reveló el padre, nadie se acercó a decirle dónde estaba su hijo. "Ninguno de los amigos, ni sus padres dijeron nada, no brindaron ni un detalle de la desaparición de Ariel", precisó el hombre quien confesó que no conocía a los chicos que fueron con el joven hasta Bolivia, pero reconoció que eran compañeros de escuela.
El progenitor contó que cuando hicieron la denuncia en Villazón, las autoridades del lugar le reconocieron que no tenían recursos ni humanos ni tecnológicos y hasta le admitieron que todas las semanas se perdía algún chico en la ciudad.