Una estructura de telefonía celular está en la mira, ya que a sus alrededores se repiten los casos oncológicos, enfermedades de la piel y malformaciones en niños recién nacidos. Está instalada en una sociedad de fomento.
Más de 20 casos de cáncer, enfermedades en la piel y niños que nacen con malformaciones son motivos más que suficientes para que los vecinos del Barrio Iapi, de Bernal Oeste, insistan para que se desmantele una antena de telefonía celular; una lucha que mantienen desde hace una década sin el apoyo de nadie.

Se trata de la estructura que funciona en un predio de la Sociedad de Fomento Domingo Viejo Bueno, en la calle Misiones (512), entre 175 bis y 176. Allí se instaló una torre "sin la más mínima consulta" a quienes habitan las inmediaciones de la entidad.

El Quilmeño dialogó con la familiar de una víctima "terminal", como la mayoría de los casos que se repiten en la barriada. "Mi suegro tenía 65 años, era un hombre sano y fuerte. Un día se sintió mal, lo llevamos al médico y le diagnosticaron cáncer. Murió horas después", relató Liliana Paz, quien lucha incansablemente al lado de las familias que atraviesan lo que ella sufrió.

"Somos un grupo de madres que va manzana por manzana ayudando a los pacientes oncológicos. Tenemos identificados como 20 casos de cáncer y leucemia. Además, los chicos nacen con problemas en la sangre y hay un caso emblemático, el de la pequeña Luna, una nena de ocho años que tiene una malformación en la columna por la radiación", detalló la mujer.

"Que se la lleven"

Los vecinos de "la Iapi" no quieren saber nada más con la antena de telecomunicaciones. Por eso se reúnen periódicamente con el objetivo de organizar acciones que permitan conseguir apoyo para que la retiren del barrio. "Han venido a las asambleas muchos políticos en campaña, todos con promesas falsas. Ninguno cumplió, la antena sigue funcionando", aseguró Liliana Paz en representación de decenas de vecinos.

"Que se la lleven a otro lado -prosiguió- no la queremos más. Están jugando con la salud de nosotros. Acá en la Iapi criamos a nuestros hijos con terror de que se nos enfermen y mueran, como le pasa a un montón de madres", remarcó.

Según explicaron, donde se instaló la antena estaba prevista la construcción de un espacio social, para el cual los vecinos donaron materiales. Sin embargo, las autoridades de la sociedad de fomento tomaron el camino contrario.