Diez fechas pasaron con Federico Mancuello al tope de rendimiento en Independiente con lo que está más que claro que nadie puede hablar de un veranito. Para nada. El volante más goleador del fútbol argentino se encuentra atravesando su mejor campeonato y es un hecho que juega sus últimos partidos en el Rojo. La joya del Diablo estaría siendo monitoreada por algunos clubes europeos y pocos apuestan a que no emigre a fin de año. Además, técnicamente está en condiciones de arreglar un pre contrato y quedar libre en junio ya que sigue sin firmar su nuevo vínculo y el teléfono de Jorge Cyterspiller no deja de sonar. Con la alegría desbordante Mancu piensa en no bajar el nivel y disfrutar lo que le quede en la estadía en el club de sus amores.
Es cosa seria. Si hay gol del Rojo nadie pregunta si lo hizo Montenegro, Penco, Riaño o Pisano. Todos se preguntan si fue Mancuello. Hombre récord con siete goles consecutivos (igualó a Germán Denis) está a uno de ser el mejor del Rojo y a tres del fútbol argentino galardón que posee Claudio Biaggio desde 1997. Hoy por hoy el equipo de Jorge Almirón es Mancuello dependiente y la confianza que esgrime el hombre de Reconquista lo deja siempre en una posición de privilegio de cara al gol. No por nada es el capitán y referente por sobre varios en el plantel. Por ello tras el empate ante Godoy Cruz analizó "en el primer tiempo estábamos mirando la jugada y los rebotes los agarraban los jugadores de Godoy Cruz. Esto pasa cuando hay muchos chicos en el equipo, a medida que vayan creciendo esto va a dejar de pasar. Si un equipo ataca con 10 hombres y recupera el balón en campo rival pasa solo por una cuestión de decisión".
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