En el controvertido discurso, y ante un Capitolio al que no asistieron el vicepresidente
Joe Biden ni 53 congresistas demócratas,
Netanyahu comparó al gobierno de Irán con los nazis y con el grupo islamista radical
Estado Islámico (EI).
"Si derrotamos al Estado Islamíco pero permitimos a Irán desarrollar su plan atómico habremos ganado una batalla pero, perdido la guerra", dijo un encendido "Bibi", aunque buscó matizar la tensión política desatada tras su invitación al Capitolio.
Netanyahu fue invitado por el presidente de la Cámara de representantes, el republicano
John Boehner, en una decisión tomada a espaldas de la Casa Blanca y que irritó a Obama hasta el punto que decidió no recibir al premier mientras permanezca en territorio estadounidense. Netanyahu argumentó ante los legisladores que el acuerdo que el grupo 5+1 (China, Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Rusia más Alemania) contempla un congelamiento de las actividades nucleares de Irán durante algunos años pero no la destrucción de la infraestructura para fabricar armas, así como una supervisión internacional que Teherán "podría violar" y que "no detendrá" el avance iraní hacia la bomba atómica.
Netanyahu, dijo también que su país peleará solo contra un Irán con armas nucleares si es necesario, pero, subrayó antes de recibir un cerrado aplauso de los congresistas y senadores presentes en el discurso, sabe que "Israel no está solo" y que "Estados Unidos está con el país hebreo".
El acuerdo que se está negociando en Montreux busca restringir las actividades nucleares de Irán para garantizar que no utilice su programa para desarrollar armas atómicas, a cambio de un alivio progresivo de las sanciones impuestas a la república islámica a lo largo de 12 años de diferendo.
El lunes, al llegar a Washington, Netanyahu insistió en que no aceptó dar el discurso para ofender a
Obama, sino porque tenía la "obligación moral" de denunciar que un acuerdo nuclear como el que busca el mandatario estadounidense amenaza la existencia de Israel.
El gobierno de Obama, por el contrario, dice que Netanyahu tiene una idea equivocada de las negociaciones y que Israel estará más seguro una vez que se llegue a un acuerdo con Irán.
Los críticos ya tildaron el proyectado discurso de Netanyahu como una injerencia en la política de Estados Unidos y alegan que la fecha de su intervención es inapropiada, debido a que el primer ministro israelí se encuentra inmerso en la campaña por su reelección en los comicios programados para el 17 de marzo.
El discurso del premier israelí, previsto para las 11 (las 13 en Argentina), también mete el dedo en la llaga de la disputa que Obama libra sobre Irán dentro de su propio país.
Los republicanos, que controlan ambas cámaras del Congreso, son partidarios de endurecer las sanciones a Irán, pero el mandatario los llamó a mostrar contención mientras continúen las negociaciones y hasta los amenazó con vetar cualquier ley que incluya penalidades que puedan entorpecer las negociaciones.
Fuente: Télam
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