Mientras parecía que la estadía del suizo al frente del ente organizador del fútbol mundial culminaría en diciembre, sus declaraciones hacen generar la duda. Sobre las polémicas que gobiernan al fútbol desde hace casi dos meses, se despegó: "No hay chanchullos bajo la influencia directa de la FIFA. Nuestra influencia sobre los contratos ejecutados por las confederaciones es prácticamente nula".
En una extraña y polémica comparación, Blatter dijo al semanario suizo Weltwoche que el delito forma parte de todas las clases sociales: "Es imposible eliminar totalmente el robo y el asesinato, incluso con sistemas judiciales que funcionan al nivel de la comunidad. El fútbol no es mejor que nuestra sociedad".
Blatter, a raíz del escándalo que estalló en mayo e involucró a 14 ejecutivos de marketing deportivo y funcionarios del fútbol mundial, había puesto su renuncia a disposición para que en diciembre elijan autoridades. Ahora, apuntó que muchas críticas que se le vierten a él están "basadas en la envidia".
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