Pero para llegar a este punto, es imperioso repasar todo lo sucedido. En 2006, el entonces vicepresidente segundo de Estudiantes de La Plata, Fernando Casalla, le acercó a Grondona un proyecto de su autoría que un año después fue aprobado como AFA Plus y que tuvo como socios a Telecom -se encargaría de la transmisión de datos en tiempo real- y la UTN, que desarrollaría el sistema de accesos.
La compañía telefónica desembolsó 35 millones de
dólares y la Justicia
investiga el destino de 300 millones de pesos del
Fútbol Para Todos destinados a la puesta en marcha del sistema. En el medio, Casalla dejó el puesto y fue reemplazado por Oscar Ojeda, que recientemente dio un paso al costado y que intentó reflotar la estructura sin la UTN ni Telecom y un sistema aggiornado con los datos biométricos que cuenta el Estado, empadronados cuando el ciudadano tramita el DNI o pasaporte. El análisis del nuevo gerente había sido sensato:
"AFA Plus no cumplió ningún objetivo".
De su paso de poco más de un año y medio, surgió el juicio que Telecom le inició a la AFA por 200 millones de pesos como resarcimiento del contrato incompleto. Lo cierto es que con su gestión, Ojeda evitó que se fueran varios millones más y la intimación recibida es un paso judicial para lograr un acuerdo que ya está abordado por las partes: el manejo de una trivia virtual vía aplicaciones de teléfonos cuyas regalías queden en manos de la empresa para recuperar parte del dinero que se desembolsó para el programa que nunca fue y por el cual
la casa matriz despidió a varios ejecutivos por no advertir el agujero negro... o conocerlo.
Lo más tangible del sistema fantasma son los molinetes de 2,10 metros en algunos de los accesos de 10 estadios que lo tienen y el tiempo perdido de 440 mil empadronados que ofrecieron valiosos datos (nombre completo, DNI, dirección, profesión, ocupación, estudios cursados y nivel de ingresos, entre otros datos) que están en manos de Telecom. De los 250 mil carnets emitidos,
más de 200 mil descansan en un depósito de la UTN, sin utilidad alguna.
A 10 años de su puntapié inicial, AFA Plus morirá sin haber sido puesto en marcha. Una década después, la AFA comenzará de cero para intentar controlar la violencia en los estadios, la reventa y, entre otros detalles, que el público visitante no sea una rara avis del fútbol local.
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