Llegaron las dos facciones divididas de Primera, con la presencia de Chiqui Tapia, por primera vez sentado en la mesa que negocia con el Gobierno por los derechos audiovisuales. Tinelli - D'onofrio por la rescisión automática, y Boca, Independiente y Racing, con el apoyo del Ascenso, quieren seis meses más de FPT.
La jornada política de la AFA comenzó temprano. A media mañana, los presidentes de Boca, Independiente y Racing -Daniel Angelici, Hugo Moyano y Víctor Blanco, respectivamente- se reunieron en el hotel Savoy con Claudio Tapia, su aliado político y candidato a presidente, y Nicolás Russo y Alejando Nadur, titulares de Lanús y Huracán respectivamente, quienes comenzaron la semana junto a Marcelo Tinelli y anunciando el inminente acuerdo con el Gobierno para dar por finalizado el contrato de Fútbol Para Todos.
En esa reunión Russo y Nadur fueron el enlace del eje que comandan Marcelo Tinelli y el presidente de River, Rodolfo D'onofrio, y que busca un acuerdo rápido con el Gobierno, dinero fresco y un acuerdo rápido con la pantalla paga para el próximo torneo. Después de actualizar las posiciones, partieron rumbo a la Casa Rosada para reunirse con el Secretario de Presidencia, Fernando De Andreis, y el director de FPT, Fernando Marín, autoridad de un programa que el Gobierno da por finalizado.
El titular del Comité Normalizador criticó al presidente de Boca y al Ascenso, sin nombrarlos después de que el titular xeneize asumiera que es una posibilidad paralizar la actividad hasta que se normalice el conflicto y se cobren las deudas.
La comisión negociadora con el Gobierno por los derechos televisivos está fracturada por cuestiones políticas y ambas posiciones negociando mucho más que la pantalla. Tinelli y D'onofrio, junto a Nadur y Russo, promocionan la baja del contrato a cambio de un canon final que cubra los 350 millones de la cuota impaga de diciembre y otros 140 millones, producto de la transferencia del dinero que los canales privados abiertos pagaron por tener el fútbol, que se suman a los 40 millones que paga el sponsor principal.
A cambio, el gobierno pretende la conformación urgente de la Superliga para poner en marcha al cabo del torneo en curso que debe terminar, entre otros "detalles". La liga profesional no sería un problema porque ya está acordada, pero parte del acuerdo es la candidatura de Chiqui Tapia. Además, la postura de Angelici es sostener el FPT hasta que culmine el torneo y en ese lapso modificar el estatuto y elegir presidente para luego romper el contrato y elegir un oferente. Todo un incordio para el Gobierno y para Tinelli, D'onofrio y algunos clubes de Primera, que no quieren a Tapia ni el vínculo con el Estado y prefieren a Turner.
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