Ni siquiera hubo choque de guantes en Minneapolis y el nigeriano Efe Ajagba se convirtió en tan solo un segundo, en el boxeador con la victoria más rápida de la historia.
¿Qué pasó? Su contrincante, el estadounidense Curtis Harper (13-6, 9 fueras de combate), de 30 años, de Jacksonville (Florida), fue descalificado por haber salido del ring y negarse a pelear, cuando apenas había sonado la campana del primer asalto de una pelea que estaba pactada a seis rounds.
El intento de combate se dio en la Armería de Minneapolis, Estados Unidos, cuando la promesa del peso pesado el nigeriano Efe Ajagba (6-0, 5 K.O.), de 24 años, que se mudó a Estados Unidos para entrenar en Houston (Texas) bajo la guía de Ronnie Shields, se acreditó la victoria sin tirar un solo golpe.
Cuando el nigeriano se acercaba al centro del cuadrilátero para comenzar con la faena, vio cómo el estadounidense se escapaba entre las cuerdas y enfilaba hacia los vestuarios mientras era seguido por las cámaras de televisión y era abuchado por el público.
Tras el escándalo, Harper se limitó a declarar que sentía que no le estaban pagando lo que se merecía.
Con este resultado, el récord de Ajagba mejoró a 6-0 en su carrera profesional. Mientras que Harper cayó a 13-6.