Ubicada en Plaza Lavalle, la fuente alberga la escultura del Ballet Nacional. Los trabajos se suman a la puesta en valor de toda la plaza, que este año incluyó repavimentación, nuevas veredas e iluminación.
La Ciudad finalizó la restauración de la fuente que acompaña el Homenaje al Ballet Nacional, la escultura que recuerda a los nueve bailarines del Teatro Colón que murieron en un accidente aéreo el 10 de octubre de 1971. A 55 años de la tragedia, la intervención permitió que la fuente, ubicada en la Plaza Lavalle a metros del emblemático teatro, vuelva a funcionar.
"Los bailarines del Colón forman parte de la historia cultural de Buenos Aires y de la Argentina, y el homenaje que los recuerda tiene que estar en las mejores condiciones. Ahora la fuente volvió a funcionar y también finalizamos una puesta en valor de toda la plaza", señaló Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público.
Los trabajos, a cargo del Ministerio de Espacio Público, incluyeron la renovación de los equipos de bombeo, la modernización del sistema eléctrico y la impermeabilización de las bateas, que así recuperaron su aspecto original. La escultura había sido restaurada en 2021 por el MOA (Monumentos y Obras de Arte), el taller de la Ciudad que se encarga del cuidado del patrimonio escultórico porteño.
Como parte de la restauración, se instalaron una nueva bomba de impulsión —que permite restablecer los efectos centrales de la fuente—, y una bomba sumergible de achique —que previene anegamientos en la sala de máquinas—. También se renovaron el colector y el tablero de comando y protección.
Las bateas, donde se acumula el agua de la fuente, fueron impermeabilizadas. Primero se prepararon las superficies, y después se aplicaron tres manos de mortero cementicio impermeable y una pintura de terminación color Piedra París. Así, la fuente recuperó su estanqueidad, es decir, la capacidad de contener el agua sin filtraciones, y su color característico. También se llevó a cabo una limpieza del mármol que bordea el conjunto.
El Homenaje al Ballet Nacional es una obra en bronce del escultor Carlos de la Cárcova (1903-1974). Recuerda a los nueve integrantes del Ballet Estable del Teatro Colón que murieron el 10 de octubre de 1971, cuando el avión que los llevaba a Trelew para una función benéfica cayó en el Río de la Plata. Entre ellos estaban Norma Fontenla y José Neglia, los dos bailarines representados en la escultura de De la Cárcova. Ambos eran las principales figuras de la compañía y tenían reconocimiento internacional: él había recibido el premio Nijinsky y ella había bailado Giselle junto a Margot Fonteyn y Rudolf Nureyev.
Los bailarines fueron velados en el Salón Dorado del Colón, y una multitud esperó sobre la Plaza Lavalle para despedirlos. Un año después se inauguraron la escultura y la fuente que la rodea. En su memoria, cada 10 de octubre se celebra en la Argentina el Día Nacional de la Danza. Todos los años, el Consejo Argentino de la Danza convoca a un acto en su memoria junto a la fuente.
En 2021, al cumplirse 50 años del accidente, el MOA llevó adelante una restauración de la escultura, reconstruyó un brazo faltante, reforzó el pie de apoyo y realizó una limpieza manual exhaustiva del bronce.
La restauración de la fuente se suma a una serie de obras que la Ciudad realizó este año en la plaza y su entorno. Se renovaron 1.773 m² de carpeta asfáltica y se hicieron trabajos de bacheo, arreglos en intertrabado y reparación de losas de hormigón. También se construyeron rampas y cruces nivelados para mejorar la accesibilidad, y se intervinieron unos 200 m² de veredas, el equivalente a más de 20 frentes de edificio.
En materia de alumbrado, se incorporó iluminación en altura y se sumaron 13 luminarias peatonales, que mejoran la visibilidad y refuerzan la seguridad durante la noche. Estas obras forman parte del trabajo sostenido de la Ciudad para recuperar y mantener sus espacios públicos. Ese trabajo combina el mantenimiento de calles, veredas y alumbrado con la conservación del patrimonio histórico y cultural de Buenos Aires.
La Plaza Lavalle ocupa tres manzanas entre las calles Libertad, Lavalle, Talcahuano y la Avenida Córdoba. A comienzos del siglo XIX la zona era un terreno baldío atravesado por el Tercero del Medio, uno de los arroyos más importantes de la Ciudad, y allí funcionó el Parque de Artillería, un cuartel militar con fábrica de armas y depósito de pólvora. Con el tiempo, el lugar se transformó en paseo público bajo el nombre de Plaza del Parque.
En 1857 se inauguró en sus inmediaciones la Estación del Parque, desde donde partió La Porteña, la locomotora protagonista del primer viaje en ferrocarril de la Argentina. En 1878 la plaza adoptó su nombre actual en memoria de Juan Lavalle, y ese mismo año se plantó el ceibo centenario que todavía se conserva entre sus árboles añosos.
En lados opuestos de la plaza se alzan dos edificios emblemáticos: el Teatro Colón, inaugurado en 1908 y considerado uno de los teatros de ópera más importantes del mundo, y el Palacio de Justicia, sede de la Corte Suprema, construido sobre los terrenos del antiguo Parque de Artillería.