Tras dos finales perdidas en 2024, el argentino superó al español Daniel Mérida por 6-2, 4-6 y 7-5 en un partido de más de dos horas. Así se convirtió en el cuarto tenista de nuestro país en ganar este tradicional torneo.
Mariano Navone conquistó su primer título ATP tras vencer al español Daniel Mérida en la final del ATP 250 de Bucarest. El argentino se impuso por 6-2, 4-6 y 7-5 en un partido que tuvo de todo y que le permitió celebrar su ansiado gran trofeo en el circuito grande después de haber tropezado en dos finales anteriores durante esta temporada.
El encuentro duró poco más de dos horas y cuarto y estuvo marcado por la irregularidad de los servicios, con un total de 14 quiebres a lo largo del juego. Navone supo capitalizar los 58 errores no forzados de su rival y, pese a no poder abrochar el partido cuando sacó para campeonato con el marcador 5-3 en el tercer set, pudo volver a quebrar y sentenciar la historia con un cierre ajustado.
Con este resultado, el jugador de 9 de Julio dará un salto importante en el ranking y aparecerá este lunes en el puesto 42, consolidándose como la tercera mejor raqueta de Argentina por detrás de Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry.
La victoria de Navone corona un fin de semana histórico para el tenis nacional, que contó con tres finalistas argentinos en simultáneo en diferentes torneos del circuito. Además, el bonaerense se mete en los libros grandes del certamen rumano al convertirse en el cuarto representante de nuestro país en levantar el trofeo en Bucarest, sumándose a los nombres de Franco Davin, José Acasuso y Juan Ignacio Chela.
Este logro se enmarca en un hecho inédito para el tenis de nuestro país. Por primera vez, tres argentinos llegaron a finales de torneos ATP de manera simultánea durante el mismo fin de semana: Marco Trungelliti en Marrakech y Román Burruchaga en Houston.
El de 9 de Julio acumula diez triunfos en sus últimos 11 partidos tras ganar también el Challenger de Punta Cana. Con este trofeo, Navone suma una nueva ciudad a su lista de éxitos profesionales, que ya cuenta con títulos en lugares como Polonia, Alemania, Perú, Bolivia, Italia y ahora Rumania.
Finalmente, el bonaerense logró saldar su deuda en las finales del circuito grande y demostró estar a la altura de las expectativas. Con este triunfo, no solo escala posiciones en la clasificación mundial, sino que también reafirma su crecimiento tras haber superado las dificultades físicas que lo habían alejado de los primeros planos meses atrás.