Si algo le faltaba a Pechito López era correr en su país ante su gente y en una categoría de monopostos, como siempre soñó, desde los tiempos en que era piloto tester de la Fórmula 1.
A los 33 años, el oriundo de Río Tercero le quiere poner ritmo y talento a una Fórmula E que cada día crece más en convocatoria y aggiornamento, ya que técnicamente ha progresado por sus autos ecológicos.
Más allá de lo que representa la categoría, López, con campeonatos mundiales de Turismo del WTCC en su bolsillo y una popularidad sinigual, sueña con ganar en Puerto Madero, a bordo de un DS Virgin Racing Fórmula. Con autos con techo pudo triunfar en el equipo oficial Citroën en Termas de Río Hondo. ¿Se le dará en Buenos Aires con un eléctrico?.
Hasta ahora Pechito suma dos carreras en la categoría ecológica, Hong Kong y Marruecos, por lo que Buenos Aires representa mucho para este argentino: "Estoy entusiasmado, el año pasado estuve muy cerca de correr acá. Pero aclaro que la experiencia que tengo es sólo la del simulador, no conozco mucho la pista y nunca la recorrí con el DSV-02 Encima es el único circuito del calendario donde es el tercer año consecutivo que se corre: mis rivales me aventajan y tienen muchos más kilómetros recorridos, es la pista que más conocen. Por los comentarios que recogí hasta ahora, es una de las mejores pistas, muy rápida, donde se alcanza la mayor velocidad de la temporada, y con varios lugares de sobrepaso. Son cinco rectas a lo largo de 2,48 km y 12 curvas. Igualmente me tengo confianza", sostuvo en rueda de prensa.
Con su acento mediterráneo, López elogió el fórmula con el que va a correr: "Tiene un motor que ofrece mucho torque de manera instantánea y que no se escucha nada. Sentís un zumbido, de mayor a menor, como que se apaga y se vuelve a encender. No hay ruido de motor, no hay rugido. La última vez que subí a un monoplaza fue hace diez años y esto es muy distinto".
Pero también destacó algunas cosas con las que luchará: "Lo más difícil es administrar la energía de las baterías, tratar ir lo más rápido posible, pero cuidando de ser también muy eficiente, al punto de, muchas veces y por un tiempo determinado, tener que levantar el acelerador para ahorrar la energía disponible. Insisto con la mirada positiva: la gente está acostumbrada a verme pelear siempre por la punta; pero para mí, en este camino de aprendizaje, Marruecos fue un buen resultado: culminé mi primera carrera completa y sumé para el campeonato. Adquirí mucha experiencia".
López, para los que no conocen la Fórmula E, dio algunos matices de cómo emplearán la estrategia de carrera: "En Buenos Aires, por ejemplo, se corren 37 vueltas, casualidad mi número favorito, y se elabora un plan de competencia para determinar cuántos giros hacemos con un auto y cuántos con el otro y así aprovechar al máximo la energía disponible. Contamos con un total 28 KW a disposición en los dos autos".
Por este sendero, amplió: " En el habitáculo tenemos varias herramientas como levantar el pie del acelerador y dejar que el auto vaya rodando libre; o un comando que permite regenerar la energía devolverle un poco a la batería. Es bastante difícil, pero es parte del aprendizaje. La categoría lo define como ser rápido sin acelerar".