
El empleo formal cayó 11,3 mil puestos en septiembre y el salario mínimo perdió 36% de poder adquisitivo en dos años, según un informe de la UBA.
Mientras el Gobierno impulsa una reforma laboral que comenzaría a tratarse en febrero en el Senado, los indicadores del mercado de trabajo siguen mostrando un escenario adverso. El empleo formal volvió a caer y el poder adquisitivo del salario mínimo registró nuevas pérdidas, según un informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
De acuerdo con el estudio, en septiembre (última medición disponible), el empleo formal se redujo en 11,3 mil puestos de trabajo. En términos desagregados, el empleo asalariado formal del sector privado cayó en 10,6 mil puestos, mientras que el sector público se mantuvo prácticamente sin variaciones. En tanto, el empleo asalariado formal en casas particulares registró una baja de 2,9 mil puestos.
El informe, coordinado por Roxana Maurizio y Luis Beccaria y elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), señala que desde mayo el empleo formal acumula cinco meses consecutivos de caídas.
En la comparación interanual, el empleo asalariado formal total en septiembre de 2025 mostró una pérdida de 57 mil puestos de trabajo, lo que representa una caída del 0,6% respecto de septiembre de 2024. En relación con noviembre de 2023, la merma asciende a 242 mil puestos, equivalente a una contracción del 2,4%
En una mirada de más largo plazo, desde enero de 2012, la evolución del empleo ubica la cantidad de asalariados formales en un nivel similar al registrado en agosto de 2022, lo que refleja un prolongado período de estancamiento del mercado laboral.
A este escenario se suma el deterioro del poder adquisitivo del salario mínimo, vital y móvil (SMVM). En noviembre de 2025, el salario mínimo real cayó un 0,5%, acumulando nuevas pérdidas tras los retrocesos de octubre (-2,3%), septiembre (-2,0%), agosto (-0,5%) y julio (-0,5%).
El informe detalla que el proceso de fuerte caída del salario mínimo comenzó en diciembre de 2023, cuando el SMVM se redujo un 15% real producto de la aceleración inflacionaria, seguido por una baja aún mayor en enero de 2024, del 17%. Si bien en algunos meses posteriores hubo incrementos nominales que acompañaron o superaron la inflación, la tendencia general se mantuvo negativa.
En ese contexto, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 el salario mínimo real acumuló una caída del 36%, mientras que en lo que va de 2025 la baja alcanza el 8%. Según el estudio, el valor real del SMVM en octubre de 2025 se ubica por debajo del nivel de 2001, previo al colapso de la convertibilidad, y muestra una erosión del 64% respecto del máximo histórico registrado en septiembre de 2011, representando actualmente apenas un tercio de aquel valor.