La informalidad laboral en cada sector
El comportamiento varía según la rama de actividad. Algunos sectores lograron mejorar sus indicadores. En agricultura, ganadería, caza y silvicultura se sumaron 5.000 trabajadores formales y se perdieron 5.000 informales, lo que permitió reducir la informalidad en 0,5 puntos porcentuales. Sin embargo, sigue siendo uno de los rubros más precarizados, con el 66,1% de los asalariados en negro. La pesca también mostró una mejora: incorporó 1.000 empleados registrados y mantuvo estable el empleo informal, con una tasa de informalidad del 12,5%.
También redujeron sus niveles de informalidad la industria manufacturera, el comercio, la intermediación financiera, la minería, las actividades inmobiliarias y el sector de electricidad, gas y agua, este último con la baja más significativa.
En el extremo opuesto aparece la construcción, el rubro más afectado por el freno a la obra pública. Desde diciembre de 2023 perdió 61.000 empleos formales y sumó 24.000 informales, lo que elevó su tasa de informalidad en 4,7 puntos. Hoy, el 55,5% de sus asalariados trabaja sin aportes. Hoteles y restaurantes también profundizaron la precarización: perdieron 12.000 puestos registrados y sumaron 23.000 en negro, alcanzando una informalidad del 49,8%.
Servicio doméstico
El sector más informal sigue siendo el de hogares privados con servicio doméstico, donde el 70,9% de los trabajadores no está registrado. Aunque perdió empleo tanto formal como informal, su nivel de precariedad prácticamente no se modificó.
Según la consultora Equilibra, el empleo total creció 1,8% interanual en el tercer trimestre de 2025, impulsado exclusivamente por el cuentapropismo y el trabajo informal. “Los puestos asalariados registrados no crecieron y, dentro de ellos, cayó el empleo privado”, señalaron. El resultado es una economía con más ocupados, pero con menor productividad y mayor fragilidad laboral, una tendencia que se profundizó en los últimos dos años.