En su exposición ante líderes globales, el presidente argentino defendió el capitalismo como “moralmente superior”, criticó al socialismo y llamó a reafirmar los valores occidentales de libertad, propiedad y derecho a la vida.
El presidente de la Argentina, Javier Milei, dio un contundente discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, donde defendió con énfasis el capitalismo de libre empresa como el único sistema justo, moral y eficaz para promover prosperidad y libertad, y renovó sus críticas al socialismo y a las políticas colectivistas.
Durante su intervención, en la que destacó que “no basta con que el sistema sea productivo”, Milei enfatizó que el capitalismo basado en libre mercado es el que permite, según su visión, el desarrollo humano, la justicia y la eliminación de la pobreza. “El capitalismo de libre empresa es el único sistema que es justo”, afirmó ante la audiencia internacional.
El mandatario argentino remarcó que “la defensa del sistema capitalista debe estar basada en su virtud ética y moral”. Instantes después agregó: “Sin empresarios no habrá producción y el nivel de vida será extremadamente precario”.
Luego destacó los logros de su gestión de gobierno: resaltó la baja de la inflación, la reducción de la pobreza y el trabajo del Ministerio de Desregulación que preside Federico Sturzenegger: “Gracias a su ciclópea tarea (en referencia al ministro) hemos realizado 13 mil reformas estructurales. Esto es Make Argentina Great Again”.
“Los políticos deben dejar de fastidiar a quienes están haciendo un mundo mejor”, apuntó.
El mandatario argentino marcó el contraste con lo que calificó como “daños aberrantes causados en Venezuela por la narcodictadura” de Nicolás Maduro y señaló que esos modelos socialistas han dañado a sociedades de la región. En ese marco, ubicó su defensa de la libertad económica en un contexto más amplio de revitalización de valores occidentales.
Milei también llamó a volver a inspirarse en la filosofía griega, abrazar el derecho grecorromano y retornar a los valores judeocristianos como pilares para “salvar a Occidente”. A su vez, destacó la necesidad de defender el derecho a la vida, la libertad individual, la propiedad privada y el principio de no agresión, que incluye la prohibición de la coerción física o el uso de la fuerza sobre otros.
En otro pasaje de su intervención, el presidente argentino criticó lo que describió como un falso dilema entre eficiencia y justicia en las políticas públicas. Sostuvo que “la oposición entre las dimensiones de eficiencia y justicia es falsa y errónea” y que “lo justo no puede ser ineficiente”.
La presentación de Milei en Davos se produjo con un inicio demorado y fue seguida con atención tanto por sectores empresariales como por observadores internacionales, en medio de la expectativa por la difusión de sus ideas liberales ante un foro global tradicionalmente orientado hacia la cooperación multilateral y políticas públicas globales.
Para cerrar du discurso, Milei señaló: “Hace tiempo Occidente, por alguna extraña razón, comenzó a darle la espalda a las ideas de la libertad, abrazó dosis creciente de socialismo y su versión más hipócrita, que es el wokismo. Ahora les traigo buenas noticias: el mundo ha comenzado a despertar; la mejor prueba de ello es lo que esta pasando en América con el renacer de las ideas de la libertad; por lo tanto, América será el faro de luz que vuelva a encender a todo Occidente y con ello pagara su deuda civilizatoria como muestra de gratiutud hacioa sus bases en la filosofía fg¿riega, el derechod e los romanos y los valores judeocristianos. El futuro mejor existe si volvemos a las raíces de Occidente".
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