Muchacha ojos de papel Es uno de los temas más conocidos del Flaco. En una presentación de TV asombra a Juan Alberto Badía en su mítico programa,
Badía y Compañía. Después de estar años sin cantarla, Spinetta sorprende a todos con una versión desgarradora de Muchacha ojos de papel. Con lágrimas en los ojos, el conductor le agradeció el gesto al músico.
Los libros de la buena memoria El mismo recital en televisión dejó otras gratas sorpresas. La pantalla de Canal 13 también fue testigo de la pacificadora melodía de
"Los libros de la buena memoria". Spinetta Jade y un final a toda gloria en ese histórico programa.
Ana no duerme Es uno de los temas más rockeros del flaco. En esta versión, el Flaco muestra uno de sus lados más "pesados" y disfruta del escenario junto a su hijo,
Dante. Me gusta ese tajo El blues también pasó por las manos de
Spinetta. Junto a
"Los socios del desierto", el Flaco revive uno de sus clásicos. La letra deja en claro que no sólo era un talentoso, sino que también tenía algo que a muchos músicos le falta: barrio.
Durazno sangrandoEl disco que lleva el nombre de este tema sufrió la censura en épocas de dictadura por tener una vagina en sus afiches. La canción fue compuesta por el flaco junto a Thomas Sánchez y, finalmente, quedó como uno de los clásicos del cancionero.
Barro tal vez La canción fue compuesta por el flaco a los 15 años en 1965.
Mercedes Sosa lo tomó y fue el primer tema que cantaron juntos sobre un escenario. Años después la folclorista lo llevó a su disco "Cantora"
Plegaria para un niño dormido¿Qué decir? Es una de las canciones más conocidas y queridas por todos. No sólo del Flaco. Sino del rock nacional.
Con suavidad y ternura, Plegaria para un niño dormido salió en el disco de Almendra en 1969.
Post crucifixión
El rock clásico cruza la línea del flaco. . Los primeros acordes son inolvidables y transportan.
Post Crucifixión salió de la mano de "
Pescado Rabioso". Junto a "Me gusta ese tajo" son distintivos de una etapa más pesada de Luis Alberto Spinetta.
Como el viento voy a ver
Las manos sencillas y virtuosas dominan la guitarra y llevan a una versión íntima en 1998 junto a "Los socios del desierto".
Bonus: Seguir viviendo sin tu amor. Nada más que eso ¿Qué se puede decir del clásico más recurrente de Luis Alberto? Solo disfrutar.
comentar