"Tengo un admirador, una persona que estoy conociendo. Me acaba de regalar nada más ni nada menos que un caballo de polo. ¿Para qué quiero el caballo? ¡Yo necesito la plata! Igual, se puede vender el caballo, sino ¿dónde me lo voy a meter?", contó con sinceridad Ritó.
Pero esto no termina aquí. Ritó confesó al periodista de espectáculos Tomás Dente, que "como no le creía, le puso mi nombre a la yegua, La Ritó. Es de raza mestiza, hembra, dos años de edad, de pelaje alazán y sirve para el polo".
Ritó remató: "Me han regalado joyas, autos, pero la verdad ¡nunca un caballo! No sé qué voy a hacer. O me dedicaré al polo. Tengo que conocer a mi pretendiente, mucho no puedo decir".
comentar