Durante mucho tiempo se pensó que el primer corte de
"Amor Amarillo", el primer álbum solista de Cerati, estaba dedicada a su primer hijo,
Benito. Sin embargo, la madre del niño, la chilena
Cecilia Amenábar, reveló que, en verdad, el tema habla de ella y
Gustavo. "
Es de nosotros dos. Era él llevándome a mí y yo a él, de un lado para otro, en la montaña, en el avión. Siempre andábamos en la calle bailando o cantando. En México nos llevaron presos por manifestar nuestra felicidad públicamente... 'Están borrachos, drogados', nos decían. Y una vez que él tenía libre en la gira de
Dynamo, en Venezuela, salimos a un parque de diversiones. Ahí empezó lo de tú me llevas y yo te llevo. A la vuelta en el hotel, estaba con el cuadernito escribiendo la letra del tema", contó ella. La confusión, probablemente, se haya debido a que en el videoclip del tema se ve a Amenábar embarazada de 8 meses de Benito.
"Crimen", ¿una canción de Shakira?
No, ese temazo incluido en el disco solista
"Ahí Vamos" no lo escribió la ex de
Antonito De La Rúa y actual de
Piqué, pero pocos saben que, casi casi, iba a ser uno de los del repertorio de la colombiana. Es que a Cerati no le gustaba del todo y estuvo a punto de cedérselo a la cantante.
"Este tema se llamaba "Celos" y se la había mandado a Shakira por si le interesaba grabarla para su álbum. Los músicos de la banda me insistieron mucho en que la hiciera, pero yo me resistía un poco: la veía al borde de lo burdo y cursi", contó Gustavo.
Por otro lado, también se especuló con que el hit hablaba de una de las varias rupturas amorosas sufridas por el músico. Sin embargo, el propio Gustavo se encargó de desmentirlo. "
Es una canción de ruptura, pero la verdad es que la escribí en un momento de mucha felicidad. Siempre sucede que, al ser una persona conocida, están las preguntas '¿con quién está?', '¿con quién no está?', '¿con quién va a estar?' y parece que las relaciones son directas con eso. Y a veces me inspiro en cosas que están fuera del tiempo y del lugar. La canción es un rompecorazones de entrada, una especie de puñalada. Me gusta mucho escribir sobre conflictos de relación... no lo puedo evitar, me atrae. Aún cuando no tenga esos conflictos en mi vida. De hecho,
'Crimen' salió en un momento de felicidad absoluta en mi vida. No era el artista deprimido que escribía una canción triste, y hasta me divertía en este disco jugar con ese tipo de situaciones clásicas. Pero siempre van a tener una idea autobiográfica de mis letras. En un momento habla de "los celos otra vez"'. Y remite a 'Muchacho Celoso', el tema de John Lennon, que para mí es la canción de amor por antonomasia.
Como artista, puedo recrear o imaginar una situación, aunque no esté pasando por ella en ese momento. Y me hago carne de eso, porque cuando estoy escribiendo, hay momentos en que hasta se me llenan los ojos de lágrimas. Lo que hice fue crear una canción, una viñeta de sensaciones. Si analizás la letra, es una sensación de esa pérdida, que queda inconclusa en términos de explicaciones: '¿Qué otra cosa puedo hacer?'. Pero todo es una situación actoral. Nunca me gustó ser muy descriptivo. Prefiero la imaginación", contó al respecto.
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