Mientras Justin Bieber sigue siendo noticia por sus intempestivas reacciones (les robó una bicicleta a custodios de Las Vegas y se quedó debiéndole 11 mil dólares a una ONG naturalista alemana), ayer en la Argentina comenzó la ronda de declaraciones de testigos por su descontrolada noche en el boliche Ink.
Un insólito encuentro
Además de las versiones acerca de la golpiza que le propinaron sus custodios a un reportero gráfico, sorprendió el testimonio de dos personas que coincidieron con el artista, durante su breve paso por la disco de Palermo. Según éstos, reconocieron a Justin en el baño, a quien vieron, para sus asombros, consumiendo cocaína.
Pero esto no fue todo, además de los eventuales clientes, declararon el dueño del boliche Ink, Edgardo Moreno El Polaco, un custodio del lugar y una testigo.
En todos los casos, involucraron al cantante como mentor de las órdenes que derivaron en los robos del flash y de la cámara del fotógrafo, pero también del no pago de 1.200 dólares durante su desbordada visita.
Lo más llamativo también fue la presentación de algunos videos en los que se ve a los custodios de Bieber ingresando al lugar sin permiso para luego sustraer algunos objetos, entre ellos, los billetes denunciados.
Hoy, el juez Candela, responsable de la causa, continuará con la ronda de testimonios, con Diego Pesoa, cronista golpeado a la salida de Ink, como testigo clave para entender qué responsabilidad le cabe al ídolo teen.
¿Cómplice o ideólogo?
Según el abogado Matías Morla, del estudio de Víctor Stinfale (quienes dispusieron el embargo de algunos de los equipos del artista, a fin de que se resuelva la causa), se hará un expreso pedido para cambiar la carátula. "Denuncia de tipo criminal", sería la nueva designación de la misma, debido al robo por parte de los patovicas del cantante, pero y lo que es más importante, por la expresa orden de Justin de robar, tanto el equipo del paparazzi, como el dinero adentro del boliche.
"En tal caso", confirmó Morla a este diario "quedaría probado que Bieber debería ser juzgado, ya no como partícipe de este delito, si no como ideólogo".
En uno u otro caso, no resultaría desatinado suponer que el pedido de extradición del propio estudio de abogados al gobierno canadiense (de donde Bieber es oriundo), sea una realidad efectiva, luego de los hechos consumados en aquella desgraciada noche.
comentar