En esta ocasión, la actriz Cecilia Dopazo, quien forma parte del elenco de la obra teatral "Falladas", responde con claridad y con lúcidas dosis de humor a los interrogantes que se le plantearon a lo largo de la siguiente entrevista.
-Seguramente, ante una cosa muy táctica, como por ejemplo, me deben haber dicho: "No intentes llamar a la Municipalidad para que te saquen ese árbol que se está cayendo, porque no te van a dar bolilla" y, quizá debo haber hecho caso (risas).
l ¿Cómo responde ante la prepotencia?-Intento no engancharme, entendiendo que la prepotencia del otro no es algo vinculado conmigo, sino un problema del carácter y la personalidad del prepotente.
l ¿Qué se le hace cuesta arriba?-Todo lo relacionado con el mantenimiento de la casa, como llamar a los distintos gremios o pensar en qué comer. Estoy intentando que esas cuestiones me demanden cada vez menos tiempo y menos energía. En ese sentido, estoy siendo más sabia.
l ¿Es ordenada, prolija y limpia?-Depende con quien. No siempre me pasa lo mismo con diferentes personas. Me cuesta compartir mi vida privada. No hacerla pública es también una decisión. De hecho, no lo hago.
l En ese sentido, ¿hasta dónde puede avanzar la prensa?-No tanto. No soy una usina. Creo que todos estamos formados con distintas características. En realidad, es como si tuviera muchas personalidades y voy sacando alguna de ellas según lo que la situación me demanda.
l ¿Qué le resulta bálsamo?-En mucho. Soy muy de la boca para afuera. Soy hincha. Me aseguro que los demás se enteren de lo que no me gusta hacer o de lo que no me agrada que me pase. En ese aspecto, soy un plomo. Una vez que lo digo es como que me lo saco de encima y ya está. ¡Pobre gente la que me rodea! (risas).
l Sabiendo que es así, ¿intenta reprimirlo?-No se jode con un montón de cosas. Por ejemplo, para algunos se puede hacer humor con el Holocausto. Para mí, no hay manera de encontrarle gracia a las grandes tragedias. Por más que digan que pasado un tiempo determinado se puede hacer humor con todo, no estoy de acuerdo con eso. Hay cosas puntuales como el Holocausto, la dictadura militar o los desaparecidos, a los que no les puedo encontrar humor.
l Para usted vivir en Argentina, ¿es el purgatorio, el infierno o el paraíso?
comentar