"Estábamos muy solos, era muy difícil. No había punks, éramos nosotros. Ya llamarse Violadores era todo un tema", admite Pil, a más de 30 años de aquello, con distintas formaciones de Los Violadores, peleas internas y reconciliaciones, otras bandas y arriba de los escenarios con
Pil y los Violadores de la Ley, su nueva banda. En otra de las instalaciones, cuelgan discos de oro de Attaque y Violadores, simples de la banda de Pil y Stuka y un vinilo original y transparente de Invasión 88: el compilado que lanzó a la cancha grande a la banda de los Pertusi, que ya no es suya y que de aquel entonces solo conserva a Mariano Martinez y Leonardo De Cecco, viola y batería.
"Cuando tuve el primer disco nuestro en las manos lo puse en la bandeja y me puse a escucharlo toda la noche, toda la madrugada, hasta la mañana. No podía creer habíamos llegado a grabar un disco. Fue un momento muy importante en mi vida", recuerda Pil. "A mí me pasó algo parecido: llegué con el disco y lo puse en el mismo winco en el que escuchaba Ramones, Clash, Violadores y sonaba el nuestro. No lo podía creer", evoca Ciro.
Hay pases a shows, tickets de entradas y algunos recortes de notas en medios nacionales. Algunos palillos, un sector dedicado a los
Die Toten Hosen, los alemanes con tanto arraigo por el país como los
Ramones, que también tienen reservado algunos elementos. "A ellos (Attaque), los conocí en Alemania. Me pasaron un cassette que tenía unos temas y los conocí por un productor que nos había llevado a tocar con los Hosen", distingue Pil, punk de la primera ola. Ciro, exponente acaso de la segunda, festeja que el público del género que representan pueda estar en la muestra, escudriñando en los cimientos de la historia.
Es que el público del género, pese a la contradicción que pueda conllevar, es muy ortodoxo con las conductas: hay una línea que no se puede traspasar si se es punk.
"Yo tuve esa postura chota también de ser policía y decir esto sí, esto no", confiesa Ciro.
"Obvio, yo también. Son etapas", advierte Pil. "Cuando ustedes sacaron Fuera del Sektor no lo pude escuchar, no me gustaban más, estaba enojado por ese disco", le cuenta Ciro. "A vos te pasó lo mismo que a mí (se ríen)... Ese disco no me gustó, le faltaba distorsión. Hoy lo escucho y me gusta, pero entonces, no", revela Pil.
Enumeran, sin repetir ni soplar, bandas que no tuvieron la mejor de las suertes, que se quedaron en el camino, o en la historia. Siguen en la rueda, se despiden en el camarín y quedan en llamarse para hacer algo juntos.
El punk está vivo: es adulto, tiene su museo y ya no necesita cresta.
Pil y los Violadores de la Ley se presentan en vivo el viernes 29 de mayo las 21:00 en Zadar (Wilde) y Jauría toca el sábado 30 de mayo a las 21:00 en el Roxy de Quilmes.