Darío Giordano, quien estuvo casado con Romina Yan durante 12 años y optó por refugiarse en el cariño de sus hijos, Franco, Valentín y Azul, tomó la decisión más importante de su vida, luego de cuatro años de haber enviudado: volver a casarse. Tras compartir durante los últimos dos años una relación secreta con Porota, Miren Algañarás, reconocida cocinera y propietaria de un restó en Palermo, el hombre decidió formalizar la relación.
Prestos a convivir y con la ilusión de compartir el mismo techo junto a los hijos de Giordano y Yan, la pareja hoy se encuentra ultimando algunos detalles para la futura vivienda.
Mientras el productor planifica su futuro amoroso y termina de ajustar los hábitos familiares, después de tamaña determinación, su flamante esposa disfruta de la decisión que les permitió acabar con un período largo de sigilo y cautela, cuyo propósito fundamental fue no herir cualquier susceptibilidad del entorno de Giordano, por supuesto de Cris Morena y de la familia Yankelevich.
En relación a Porota Algañarás, la joven había logrado cierta notoriedad en los medios cuando vivió un fugaz romance con Mike Amigorena. Hoy, sin embargo, todo esto ya es pasado. De hecho, según el entorno del matrimonio, tanto ella como Darío estarían más que entusiasmados con otro desafío compartido: la ampliación de la familia.
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