Federico Amador, uno de los protagonistas de ADDA, Amar Después de Amar (Telefé), celebró la vuelta de la ficción local a la pantalla porque, sostuvo, “en la televisión argentina tenemos una capacidad humana capaz de competir con cualquier mercado del mundo”. “A igual presupuesto no tenemos nada que envidiarle a nadie porque tenemos una capacidad de escritores, directores y en todos los ámbitos de la producción y de la técnica como para hacer una diferencia”, subrayó Amador.
Tras interpretar a villanos en Herederos de una Venganza (2011-2012) y en Mis Amigos de Siempre (2013-2014), el galán, de 41 años, personifica en ADDA a Damián Kaplan, un empresario pesquero un poco mayor, de 48, felizmente casado y padre de mellizos adolescentes que no puede evitar enamorarse de otra mujer. Amador afirmó que Kaplan “no estaba en crisis” con su esposa Raquel (Isabel Macedo), pero que al conocer a otro matrimonio en la escuela de sus hijos, Santiago (Mariano Martínez) y Carolina (Eleonora Wexler), ocurre “algo que no tenía calculado”: la gran historia de amor con esta última.
La historia de Kaplan es muy diferente en las dos líneas temporales entre las que alterna el relato, ya que mientras que en buena parte del segmento presente de la novela los espectadores ven al personaje en coma en la cama de un hospital tras un extraño accidente automovilístico cuando viajaba con su amante ahora desaparecida, en los fragmentos ambientados tres años antes se lo ve en el comienzo de esa historia de amor clandestina.
Los 70 capítulos de la tira fueron íntegramente grabados con tecnología 4K antes de su estreno, en lo que supone una verdadera apuesta por la ficción argentina en la televisión actual, acostumbrada a modificar argumentos, borrar o introducir personajes de un plumazo o incluso cambiar de género si la batalla por el rating así lo dictamina. En ese panorama, complejo en los últimos años por la proliferación de enlatados extranjeros de los orígenes más diversos, Amador dijo que creía que la producción nacional debe tomarlo como “estímulo” para esforzarse “más y sacar mejores productos”.
“Es difícil porque ellos tienen presupuestos que nosotros no manejamos, impresionantes. Pero que a la gente se le den las dos opciones y terminen consumiendo nuestro productos”, dijo Amador, quien también se explayó sobre su pasión por la ecología y sus proyectos con Discovery Channel, donde actualmente conduce Supervivencia al Desnudo: Edición Extrema.
l ¿Cómo es Damián Kaplan?
-Es un empresario, padre de familia tipo, con una mujer cariñosa y dos hijos hermosos. Se encuentra de pronto con algo que no tenía calculado, que es que se enamora de otra mujer. El no estaba en crisis, no estaba deprimido, nada, y ahí empieza esta historia que para mí es una gran historia de amor. Con cosas de policial, con cosas de suspenso, no es una historia de amor tipo Shakespeare.
l No es un melodrama típico.
-Si bien tiene condimentos, no es un culebrón propiamente dicho por muchos motivos. Uno es que todo el tiempo se cuenta el presente y el pasado. En Argentina nunca se hizo y creo que ya de por sí es algo nuevo que lo saca de la típica historia, la hace moderna. Después que tiene policial; está bastante atravesada por el suspenso. En el primer capítulo sucede este accidente y la policía empieza a averiguar qué es lo que pasó, por qué chocaron, por qué aparecieron acá, allá, adónde iban.
l ¿Cómo armaste este personaje, que por engañar a su mujer y a su amigo en otra tira podría ser juzgado como un villano?
-El desafío desde el primer capítulo era no juzgar al personaje, si está bien o si está mal lo que le pasa o lo que hace. Es un tipo normal, bueno, que lucha contra esto y quiere que le deje de pasar, pero no puede evitarlo, no deja de sentir lo que siente. La premisa fue no juzgarlo y menos condenarlo, y que la gente lo entienda. No está planteado como un playboy, no es un mujeriego para el que esta conquista es una más que le salió mal. Nunca le había pasado esto y a esta mujer tampoco.
l En un año difícil para la producción argentina con tantas latas, ¿cómo ves el panorama televisivo?
-Supongo que por algo pasa esto, más allá de que la lata salga mucho más barata que producir. Desde el punto de vista de los productores entiendo que hagan convivir a las latas con la producción. Pero creo que los que estamos en este negocio tenemos que hacer las cosas para que si bien sigan siendo más baratas, nosotros contemos mejores historias
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