"Cristiano estaba obsesionado con mi culo. Me decía que soñaba con él y me llamaba 'pequeño caballo'", declaró al tabloide The Sun. Y agregó más detalles, como si faltaran: el encuentro fue en un hotel, un par de días antes de la visita a Dortmund.
Ese mismo día, el propio The Sun había fotografiado a Cristiano y a su novia Irina Shayk saliendo de un restaurante con cara de muy pocos amigos, consigna Sport.
"Fue increíble. Su cuerpo es perfecto, como el de un dios griego. Lo hicimos durante horas y no paró de hablar de mi trasero", relató Andressa. Mirá la galería de imágenes.
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