Los Rolling Stones ofrecieron un concierto sorpresa en la noche del sábado en un pequeño club de Los Angeles, días antes de su esperada minigira por nueve ciudades de Estados Unidos, que se inicia la semana próxima. El legendario grupo anunció por Twitter el concierto en el Echoplex de 650 plazas en el barrio de moda Echo Park de Los Angeles, unas horas antes del espectáculo.
Los billetes se vendían por la módica suma de 20 dólares, solamente en efectivo.
Los fans agotaron las entradas en una hora, a razón de un ticket por persona, según el diario LA Times. Los afortunados recibían un brazalete y debían presentar un documento de identidad a la entrada.
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