Maby Wells, conductora del programa "Vivo en Argentina", que se emite por la TV Pública de lunes a viernes de 15 a 16.30, es conciente que existen miedos que paralizan, pero afirma que a ella no la acosan ese tipo de temores. Admite que la rondan ciertas preocupaciones vinculadas con aspectos de la realidad actual y con algunas cuestiones del futuro.
l A qué le teme?
-En general, no tengo miedo a nada, sino precaución por algunos temas.
l Para usted, ¿qué es el miedo?
-Algo que te bloquea.
l Dicen que el miedo no es zonzo, ¿cree que es así?
-Sí pero, por otra parte, creo que existen temores que te paralizan y no te deja actuar.
l ¿Nunca sintió temor?
-En verdad, tuve miedo el día que fui a parir.
l ¿Por qué?
-Porque no sabía qué tenía que hacer.
l Pero imagino que ese miedo no la paralizó.
-No, por suerte (risas).
l Y el obstetra, ¿qué le dijo?
-Me dijo: "Quedate tranquila, flaca. De alguna manera, la chica va a salir".
l ¿Estaba muy nerviosa?
-Imaginate. Tenía nervios, pero no temor. Lo que nunca experimenté es un miedo inmovilizante.
l ¿Nunca pasó por una situación límite?
-Jamás atravesé una circunstancia extrema, de esas que quienes las pasan aseguran que paralizan.
l De chica, ¿era miedosa?
-Para nada.
l ¿No experimentó los clásicos temores infantiles?
-Jamás. Nunca dormí con la luz encendida. Siempre dormí sola en mi cuarto.
l Cuando alguien tiene miedo y recurre a usted, ¿qué hace?
-Lo intento tranquilizar, le pido que me explique qué le pasa y trato de ayudarlo para que encuentre la solución. Pienso que, más o menos, todos hacemos lo mismo.
l ¿Es conveniente hacerse amigo de los miedos?
-Sí, porque hay que aprender a vivir con el miedo.
l Como adulta, ¿con qué se conectan sus principales temores?
-Con mi hija. Quiero que crezca sin que le pase nada malo y que sea feliz. Intento proporcionarle las herramientas que le permitan desenvolverse en la vida en forma correcta y honrada. A mí me educaron sin inculcarme miedos y me ensañaron que hay que salir a buscar lo que uno desea y si las cosas se dan hay que celebrar. De lo contrario, se deben buscar otras alternativas. Mi preocupación es brindarle a mi hija los recursos para que sepa elegir lo que es bueno para ella. Es decir, que no se drogue, que se aleje de las relaciones tóxicas y que no sea víctima de la violencia de género. Le enseñó que su cuerpo es suyo. Intento que edifique su propia personalidad de modo que si el rebaño dice que debe ir para un lado y ella sabe que eso no le va a hacer bien, que no lo haga.
l ¿Usted fue víctima de relaciones tóxicas?
-Nunca, porque cuando alguien no me cierra, cambio de rumbo.
l ¿Se guía por la intuición?
-Todos tenemos ese sexto sentido, sólo que algunos lo desarrollamos más. Pienso que se trata de una cuestión química y nos pasa a todos. Es muy loco, pero hay gente con la que te contactás por primera vez y sentís que te conocés desde hace siglos y otras con las que la tenés que remar. Bueno... yo no la remo, arranco para otro lado, porque siento que eso no va a llegar a ningún lado. Para mí no representa un problema no relacionarme. No la careteo. Si no hay química, no me vinculo y eso no me quita el sueño.
l En la televisión, ¿qué obstáculos debe sortear una conductora para tener audiencia?
-Los temores, seguir para adelante a pesar de lo que digan, creer en lo que está haciendo.
l Hacer un programa en vivo de lunes a viernes, ¿le genera mucha adrenalina?
-Me gusta. A veces, grabo para los feriados, pero como si fuera vivo. No cortamos. Si hay un error, se sigue. Lo hacemos así porque sabemos que el grabado pierde la gracia.
l ¿Qué responsabilidades acarrea estar delante de una cámara de televisión en vivo?
-Muchas, entre ellas, hacer el trabajo con seriedad, manejar bien el vocabulario, intentar ser cordial, educada y hablar lo justo y necesario, estar tranquila y tener el carisma necesario para traspasar la pantalla.
l El estudio de televisión, ¿es como el living de su casa?
-En gran medida. En un set de televisión me siento muy protegida porque trabajo con un grupo de muy buena gente.
comentar