Una buena y otra mala para Flavio Mendoza. Su espectáculo Stravaganza encabeza la taquilla de teatro de Carlos Paz, pero en el plano personal el bailarín se acaba de separar y el escándalo estalló en la televisión. Si había algo que Mendoza conservaba bajo cuatro llaves era su vida privada, pero su ex pareja en una suerte de despecho -porque fue echada de la obra- apeló a los medios para contar su verdad.
La historia de amor comenzó seis meses atrás con un contacto en las redes sociales. El hombre en cuestión, el stripper tucumano Ignacio Marcio, ayer se presentó en el ciclo Intrusos en el Espectáculo para afirmar: "No volvería con Flavio. Yo soy heterosexual. Probé y no me gustó estar con un hombre. Es verdad que lo engañé con una mujer y le pedí disculpas".
Mendoza, como responsable del espectáculo, cumplió con su obligación de pagar la indemnización correspondiente.
"Lo que me angustia es que me quedé sin trabajo en la obra que me gustaba. El me había ofrecido, antes de echarme, vivir con los chicos del elenco...". Marcio no le perdona a Mendoza que haya involucrado a la madre de él en la ruptura: "Le contó de nuestra relación para molestarme. Flavio estaba enamorado de mí, pero yo no. Era muy celoso".
Como revancha, Marcio acudió a los medios para ventilar los trapitos al aire sobre la relación sentimental y eso sabía que iba a enfurecer a Mendoza. De hecho, cuando Marcio estaba al aire en Intrusos (América), en Twitter Mendoza escribió: "No puedo creer que una persona que durmió en mi cama durante seis meses quiera diez minutos de fama. Que Dios lo perdone"
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