La actriz, cantante y bailarina es ampliamente reconocida en el circuito de la comedia musical de Buenos Aires por su talento vocal y por su capacidad interpretativa.
Mariú Fernández era la hija de la peluquera que iba a ser abogada, pero se ganó una beca para estudiar en la Escuela de Julio Bocca y Ricky Pashkus y su vida cambió para siempre. Completó sus estudios de comedia musical en Broadway -Nueva York, Estados Unidos- y hoy brilla en los escenarios porteños.
Ha formado parte de importantes musicales de la cartelera porteña como "Los productores", "Rent", "Sweet Charity" y "A Chorus Line", entre otros.
Comenzó el 2026 reestrenando -a sala llena- su espectáculo "Yo no soy Amy", en donde recrea parte del repertorio de la extraordinaria cantante Amy Winehouse. Además, fue una de las teloneras del guatemalteco Ricardo Arjona durante sus exitosos shows en la Ciudad de Buenos Aires.
Actualmente, presenta en BeBop su show de canciones "Amy, Classics & Me" en donde además de los temas de la artista inglesa, interpreta canciones de Michael Jackson, Stevie Wonder, Bruno Mars, Nina Simone, Los Beatles o Luis Miguel y también, composiciones
La historia de la pequeña Mariú, la hija de la peluquera del barrio, que creció entre cepillos y secadores de pelo, musicalizada -todo el tiempo- por una variopinta banda sonido que seleccionaban sus hermanos y su mamá.
En 2016, Mariú Fernández estrenó el espectáculo "Yo no soy Amy", con guión del periodista Osvaldo Bazán, y en donde realizaba un paralelismo entre su vida y la de Amy Winehouse. Diez años después -en 2026- este homenaje a la gran cantante y compositora británica volvió escena, con varias funciones y a sala llena.
En su nueva etapa musical, con su proyecto "Amy, Classics & Me", Mariú Fernández desarrolla un recorrido musical por algunos de los intérpretes que la formaron, presentando varias de sus composiciones propias, que llegaron luego de un intenso trabajo de búsqueda y experimentación.
Mariú Fernández cuenta sobre vinculo con dos grandes de la canción en español, el interprete mexicano Luis Miguel con sus clásicos boleros y el cantante y compositor guatemalteco Ricardo Arjona, del que fue telonera en uno de sus shows en el Movistar Arena de la Ciudad de Buenos Aires.
Mariú Fernández es feliz cantando sobre un escenario, cuidando -hasta la obsesión- los mínimos detalles de la puesta en escena o el repertorio a interpretar. Su permanente "intensidad" que, varias veces, la lleva a la situación "mapache".
Los sueños de Mariú Fernández para su futuro, siempre dentro del mundo de la música y el arte. Su preparación para llegar a la artista que es hoy y su experiencia como alumna del actor Julio Chávez. El ser vulnerable como fuente de su arte.
Cantar, interpretar y contar historias, se transforma en un desahogo para Mariú Fernández artista. Entrar y salir de los personajes que interpreta en cada canción y el trabajo de no permitir que todo lo que pueda alterarla, logre afectarla en lo más mínimo.
Las experiencias teatrales de Mariú Fernández fuera de los musicales, desde hacer "revista" -con espaldar de plumas y bajando escaleras- a protagonizar una obra sólo de texto, sin canciones ni bailes. Su etapa anoréxica y la transformación que le generó convertirse en la mamá de Emma.
La niña que usaba con los cepillos de pelo como micrófono estaba muy lejos de imaginar lo que el destino le tenía preparado.
Tampoco lo sabía esa adolescente, habitué de los recitales de Los Redondos, La Bersuit, Los Piojos o Las Pelotas, y menos aún, la estudiante de Derecho que proyectaba ser penalista.
Pero ni bien hizo su primera audición, Mariú tuvo la certeza de lo que quería para vida. Por eso trabajó duro y se preparó para conseguirlo y se convirtió en ese torbellino de energía imparable que avanza, sin descanso, para cumplir su sueño.
Mariú Fernández, talento puro en envase chico.
Instagram: Mariú Fernandez
Nuevo show: "Amy, Classics & Me" en BeBop
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