No hay caso, no hay un solo lugar en el mundo donde pase Justin Bieber que no tenga problemas con la policía. Desde que el joven canadiense se fue de nuestro país (donde tiene una causa por robo y lesiones, entre otras cosas) no paró de sumar escándalos. Ayer trascendió a los medios el último en el que se vio involucrado y fue en Australia.
En realidad el incidente ocurrió en los últimos días de noviembre, pero se mantuvo en secreto hasta ayer cuando el medio estadounidense TMZ lo sacó a la luz. Justin llegó a Australia para dar uno de sus últimos conciertos de la gira Believe que lo trajo a la Argentina. Pero cuando la policía de ese país comenzó a revisar las pertenencias del cantante y la de sus acompañantes, encontraron en la ropa de uno de ellos una pipa para fumar marihuana con restos de droga.
La policía quiso detener al joven que acompañaba a Justin y por eso el cantante comenzó a insultar a la policía, un acto que en Australia está penado. Justin fue detenido y demorado en el aeropuerto y recibió una "fuerte advertencia" por haber "insultado" a la autoridad. En nuestro país podría considerarse una falta menor, pero en Australia esa advertencia queda registrada y de repetir su accionar podría terminar en prisión. Al amigo de Justin, de apenas 23 años, también lo detuvieron aunque él no tuvo la misma suerte del cantante. La justicia australiana le aplicó una fuerte multa que fue pagada en el momento para poder recuperar la libertad.
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