La ciudad de Marrakech recibirá al WTCC este fin de semana con la primera fecha del calendario y allí estará el porteño Esteban Guerrieri, en su regreso a la competición internacional, a bordo de un Chevrolet Cruze TC1 del equipo Campos Racing, al tiempo que Néstor Girolami correrá con un Volvo del team sueco Cyan Racing.
El equipo español Campos le dará la oportunidad a Guerrieri de mostrarse en la competición mundial de autos de turismo con la misma unidad que se utilizara en el exitoso debut en Termas de Río Hondo en agosto pasado.
El trazado semi-permanente no es de los más permisivos para los errores a lo largo de sus compactos 2.971 metros de cuerda, aunque el récord lo tiene un argentino y eso motiva a la camada criolla: José María López no solo rompió los relojes con los cronómetros por vuelta sino que ganó en Marrakech.
Guerrieri se expresó feliz por esta nueva chance y en testimonio en conferencia de prensa, sostuvo: "Espero que funcionemos bien como ocurrió en Termas en su momento. Sería muy bueno si pudiéramos entrar a la sesión clasificatoria Q3. Quisiera creer que tenemos condiciones para ser competitivos, aunque todavía no sabría precisar con exactitud a qué resultado apuntar para este comienzo de temporada. Me gustaría sumar puntos en las dos carreras. Varios tomaron parte de la prueba comunitaria en Monza (Italia) semanas atrás, pero creo que todos tenían resto".
Para el capitalino, lo fundamental es saber quién está mejor parado desde el principio y remarcó que el desafío no solo lo tendrán todos los pilotos sino en especial los Citroën porque "ya no son oficiales y deberían rendir a pleno de todos modos, más con los 50 kilogramos de lastre que cargan”.