Entre las tantas negociaciones que se realizaron para incorporar a Carlos Tevez a mediados de 2015, el presidente de Boca, Daniel Angelici, no sólo tuvo que destrabar su salida de Juventus de Italia, firmarle un contrato millonario y ceder a la entidad europea el pase o las prioridades por algunos juveniles, sino que además le brindó al crack el escenario ideal para establecerse nuevamente en Argentina.
Y entre esas concesiones, estuvo que el propio jugador tuviese injerencia en muchas decisiones vinculadas con el fútbol, ya sea de manera directa o a través de su representante, Adrián Ruocco. Fue así como el nombre del empresario empezó a sonar seguido en el entorno boquense, ya sea en cualquier gestión vinculada con la incorporación o venta de jugadores, en el manejo de algunos contratos de profesionales o juveniles y, hasta como sucedió en las últimas horas, en la llegada de otro entrenador.